El ‘BigSound Festival’ conquista Valencia pese a la ola de calor
El pasado viernes 27 y sábado 28 de junio, el BigSound Festival celebró su quinto aniversario en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Aunque el cartel mantuvo su apuesta principal en la música urbana también incluyó a artistas de otros géneros que hicieron que se convirtiera en un festival de lo más diverso
Alrededor del viernes al mediodía, la purpurina y las lentejuelas fueron las protagonistas en las calles de la capital del Turia. El recinto se encontraba dividido por dos escenarios: el Turia Stage y el BIGSOUND Stage. Además, también podías encontrar stands de marcas, zonas de descanso y espacios de restauración inclusivos que tenían en cuenta a las personas celíacas y veganas.
El primer cabeza de cartel que se subió al escenario del Turia Stage fue el argentino Luck Ra, conocido por éxitos como La Morocha. Al ritmo de las canciones de su último álbum Qué Sed, los asistentes agitaron sus abanicos en un intento de sobrellevar el calor que reinaba en la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
Mientras que en el escenario principal la sesión de música comercial y electrónica de Ele Dj amenizaba la llegada de Juan Magán y su electrolatino, en el BIGSOUND Stage se sucedieron las actuaciones de Depol y las catalanas Julieta y Mushka.
La llegada de Leire Martínez al Turia Stage desató la emoción entre el público. Durante su actuación, la cantante interpretó algunos de los temas más conocidos de su etapa con La Oreja de Van Gogh como Rosas y presentó su nuevo trabajo discográfico, en el que destacó su tema Mi Nombre.
En el BIGSOUND Stage, Amaia emocionó a todos los presentes con un show cargado de sensibilidad y autenticidad. Interpretó las canciones de su nuevo álbum Si Abro los Ojos No Es Real, entre las que brillaron M.A.P.S., Auxiliar o Magia en Benidorm, y también sorprendió con versiones al piano muy personales de canciones como Me Pongo Colorada de Papá Levante.
El broche de oro a esta jornada lo pusieron Abraham Mateo, que hizo vibrar al público con éxitos como Maníaca o Quiero Decirte, y Bad Gyal, que a pesar de presentarse con retraso debido a problemas técnicos, ofreció un espectacular show dentro de su Bikini Badness Summer Tour, donde no faltaron temas emblemáticos como Fiebre o Chulo, en los que demostró, una vez más, la espectacularidad de su escenografía y su presencia arrolladora.
La jornada del sábado arrancó en el Turia Stage con la energía pop-rock de Pignoise y Nil Moliner, que se encargaron de poner ritmo a las primeras horas de la tarde. Al mismo tiempo, en el escenario contiguo, Figa Flawas y Ptazeta protagonizaron sus actuaciones, logrando una excelente acogida por parte del público, que respondió con entusiasmo a pesar del intenso sol que dominaba el recinto.
La actuación de Belén Aguilera, quien presentó un nuevo show en este festival, estuvo cargada de tintes mitológicos y una nueva puesta en escena a la altura de los temas de su próximo álbum de estudio. La catalana también cantó algunos de sus temas más emblemáticos e hipnotizó a todos los presentes con su interpretación de LUNA x VÉRTIGO, el mashup entre la mítica canción de Mecano Hijo de la Luna y su tema Vértigo. Tras ella, La Zowi cerró las actuaciones de este escenario con una actuación que no dejó indiferente a nadie.
Con la llegada del anochecer, el reguetón fue el protagonista indiscutible de la jornada. Las actuaciones de Ozuna y Nicky Jam pusieron a bailar y a cantar a los asistentes con unas actuaciones cargadas de éxitos y una escenografía impecable que sirvieron para poner el broche de oro a un festival que, un año más, apuesta por la diversidad.