Música

Drake y su triple locura, la vuelta más desesperada y comentada de su carrera

Tras meses de espera, Drake finalmente lanzó Iceman, acompañado de otros dos discos inéditos: Made of honour y Habibti
Drake | Billboard
Drake / Billboard

El pasado 15 de mayo, Drake lanzó Iceman, Habibti y Maid of Honour como si estuviera intentando recuperar el control de una narrativa que lleva meses escapándosele de las manos. Y claro, después del terremoto cultural que supuso su beef con Kendrick Lamar, todo el mundo estaba mirando. 

El problema de Drake

Durante más de una década, Drake fue prácticamente intocable. Desde Take Care hasta Views dominó el streaming, las radios y las playlists como nadie. Su gran talento siempre fue adaptarse antes que el resto: dancehall, UK drill, afrobeats, house, trap, melódico... Drake olía una tendencia y la convertía en mainstream. Pero el beef con Kendrick cambió algo. No porque Drake dejara de tener números, sino porque perdió la sensación de que era el protagonista.

El golpe de Not Like Us fue demasiado duro, y desde entonces, cada movimiento suyo parece tener un tono defensivo. Incluso en estos tres discos, muchísimas letras siguen obsesionadas con traiciones, enemigos, periodistas, contratos y supuestas conspiraciones contra él. La crítica ha sido especialmente dura con eso. 

The Guardian calificó el triple lanzamiento como un desastre "hinchado y aburrido", acusándolo de sacar música más para cumplir contratos que por inspiración artística. Y lo peor para Drake es que mucha gente ya no siente que esté evolucionando, al contrario, parece estar atrapado intentando demostrar que sigue siendo importante.

Iceman: el Drake frío, paranoico y resentido

De los tres discos, Iceman es el que más atención está recibiendo. También el más agresivo. Aquí Drake vuelve al modo "rapero ofendido", lanzando indirectas a Kendrick, J. Cole, Jay-Z, e incluso a Lebron James. Muchos fans esperaban una obra maestra introspectiva después de la derrota pública frente a Kendrick Lamar. Pero en lugar de eso, se encontraron a un Drake todavía enfadado, justificándose y peleando solo. Aún así, hay gente disfrutándolo. Iceman es el único realmente sólido de los tres álbumes. Porque Drake sigue teniendo algo que casi nadie tiene, sabe hacer buenos temas incluso cuando parece perdido.

Portada de Iceman, disco de Drake | Spotify
Portada de Iceman, disco de Drake | Spotify

Habibti y Maid of Honour: ¿experimentación o relleno?

Aquí es donde internet empezó a sospechar cosas raras. Habibti tira más hacia el R&B y sonidos atmosféricos, mientras que Maid of Honour vuelve al house elegante y bailable que Drake ya exploró en Honestly, Nervermind. El problema es que mucha gente siente que estos discos existen solo para inflar streams o acelerar su salida del contrato con Universal. Y esa teoría no salió de la nada, Drake lleva tiempo enfrentado con Universal Music Group tras el caos generado alrededor de Not Like Us. Incluso hubo demandas y acusaciones relacionadas con la promoción del tema de Kendrick. 

Por eso ahora muchos interpretan este triple lanzamiento como una mezcla de ego herido, necesidad de recuperar conversación y estrategia empresarial

Recuperar el magnetismo de Michael Jackson sin ser Michael Jackson

Otro punto importante es que, durante años, Drake ha tenido una relación rarísima con la figura de Michael Jackson. Por un lado, siempre quiso compararse con él. Drake lleva mucho tiempo obsesionado con romper récords de streaming, algo muy MJ: dominar la cultura popular a escala global. Pero también hubo momentos donde parecía lanzar pequeñas pullas o competir simbólicamente con su legado. Cuando Drake superó algunas cifras históricas de Michael Jackson en Billboard, hubo una narrativa constante alrededor de "el nuevo rey del pop/streaming", y muchos fans sintieron que Drake disfrutaba más de lo normal esa comparación.

Ahora bien, lo irónico es que estos nuevos discos están llenos de elementos visuales y conceptuales que recuerdan mucho a Michael Jackson. La portada de Iceman, por ejemplo, utiliza el icónico guante de Michael. Ahora Drake parece abrazar justo el tipo de figura que antes intentaba superar.

La diferencia es que Michael Jackson transformaba cada lanzamiento en un evento cultural perfectamente construido. En cambio, mucha crítica siente que Drake simplemente está saturando el mercado. Drake está intentando recuperar "el misterio" y el espectáculo visual de Michael Jackson, pero sin la disciplina artística que hacía funcionar todo aquello.

Y, ahí está el gran debate actual sobre Drake, ¿sigue siendo un genio de la cultura pop o se ha convertido en alguien persiguiendo desesperadamente su propia leyenda?

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Don't Matter To Me, Drake y Michael Jackson / Europa FM

 

La caída del artista que siempre iba un paso por delante

Durante años, Drake parecía invencible porque entendía internet mejor que nadie. Sabía convertirse en tendencia. Pero ahora internet ya no le teme, se ríe de él. Lo cuestiona. Y estos tres discos, aunque enormes en números, han dejado una sensación extraña, la de una superestrella intentado demostrar que sigue siendo indispensable. Tal vez lo sea, tal vez no. Pero por primera vez en muchísimo tiempo, Drake parece humano. Y para alguien que lleva quince años jugando a ser inalcanzable, eso quizá es lo más peligroso de todo.