Muere Mariano Ozores, el director más taquillero del cine español
Produjo 96 películas durante más de cinco décadas de carrera y recibió el Goya de Honor en 2016
A las diez de la mañana hemos conocido, a través de una publicación realizada por la Academia de Cine en Twitter (ahora X), la defunción del cineasta Mariano Ozores a los 98 años en Madrid. El director y guionista ha realizado 96 películas. Solo Jesús Franco ha dirigido más que él, según ABC.
Fallece el director y guionista Mariano Ozores, Goya de Honor 2016. Artífice de la risa española, nos ha dejado este miércoles a los 98 años en Madrid.https://t.co/fvlXmP4OgM pic.twitter.com/n8mrBfFynG
— Academia de Cine (@Academiadecine) May 21, 2025
El País indica que la capilla ardiente se ha instalado en el Tanatorio de la Paz de Madrid y estará abierta hoy, miércoles, donde amigos y compañeros podrán rendirle homenaje antes de que sus restos mortales sean incinerados mañana, jueves.
Una saga de artistas
Nació el 5 de octubre de 1926 en el seno de una de las familias más importantes del cine español. Sus padres, Mariano Ozores Francés y Luisa Puchol Butier, fueron actores de teatro. Era hermano de los ya fallecidos actores José Luis Ozores y Antonio Ozores y tío de las actrices Adriana y Emma Ozores. Se casó con la también actriz Teresa Arcos, con la que tuvo una hija.
En 1953, debutó en la gran pantalla, aportando diálogos adicionales al guion de ¡Ché, qué loco!, comedia de Ramón Torrado, y ya aparece acreditado como libretista en Susana y yo, de 1957. Con el inicio de las transmisiones de RTVE en 1956, dirigió y presentó programas como Aeropuerto Telefunken. En 1959, llevó a cabo la labor de realizador en Las dos y media y… veneno, coescrita con el dramaturgo Alfonso Paso y protagonizada por sus hermanos, José Luis y Antonio, y Elisa Montés, esposa de este último. Los tres, o algunos de ellos, reaparecen en comedias de la primera etapa de su filmografía.
Cine político y cómico
Mariano Ozores hacía cine político, pero en tono satírico. Sus guiones se califican como "una parodia de la sociedad española de la época".
El País recoge las declaraciones de la Academia, quienes consideran que tenía la “habilidad para pulsar la actualidad en cada momento desde la comedia”. Ante el “boom inmobiliario” de los 60, rodaba En un lugar de la Manga; si las salas de bingo se multiplicaban por España, rodaba Los bingueros; si se aprobaba el divorcio, producía Qué gozada de divorcio; si la izquierda ganaba por primera vez las elecciones, estrenaba ¡Qué vienen los socialistas! y si Kárate Kid barría en todo el mundo se ponía al frente de las artes marciales 'Made in spain' en Veredicto implacable, una de sus pocas incursiones en el cine de acción, pero no salió muy bien parada, ni siquiera en taquilla. Experimentó otro fracaso con La hora incógnita. Ya en los ochenta el interés por su cine empezó a decaer entre el público, por lo que probó con series de televisión.
Durante medio siglo ha trabajado con famosos como Jose Luis López Vázquez, Alfredo Landa, Paco Martínez Soria, Concha Velasco, Lina Morgan, Gracita Morales, Florinda Chico, Manolo Escobar, José Sacristán, y descubrió junto al productor José María Reyzabal el potencial de Fernando Esteso y Andrés Pajares como dúo cómico, que rodaron nueve películas. Llegó a conseguir más de un millón de espectadores por cada una de las obras que hicieron juntos. De hecho, retrasaron el estreno de Star Wars V: El Imperio contraataca en España porque los propietarios de cine no querían dejar pasar el fenómeno creado por Los Bingueros.
En 2016, la Academia de Cine le otorgó el Goya de Honor que le entregaron sus sobrinas, Adriana y Emma Ozores. El productor lo agradeció con estas palabras: «Hay un ente misterioso y extraño al que debo todo lo que soy y lo que he conseguido, por eso esto pertenece al público, al respetable público», y aseguró que no habría sido posible sin sus hermanos ni los actores que intervinieron en sus 96 piezas.
El prolífico Ozores posee el título de segundo director en España con más películas, 96, según la Academia. Un gran trabajador, que contó que escribía los guiones cuando llegaba a casa después de haber grabado, lo que le llevó a poder realizar varias cintas al año. Al margen de las valoraciones acerca de estas, es evidente que marcó una etapa clave en la industria cinematográfica en un periodo histórico convulso y ha dejado un amplio legado para explorar de una manera peculiar el panorama del Estado a finales del siglo XX.