UEFA Europa League

Descorazonador final en Leipzig, el Rayo Vallecano cae ante un superior Crystal Palace (1-0)

Mateta celebra el primer y único gol del partido / Reuters
El conjunto madrileño luchó más que nadie pero no fue capaz de llevar el trofeo al barrio

El fútbol, a veces, tiene estas cosas. El Rayo lo intentó pero no fue suficiente. Todo el barrio de Vallecas merecía ser campeón hoy. Toda España ha sido del Rayo en esta final pero por desgracia no pudo ser. En un duelo de David contra Golliat los gigantes ingleses superaron al conjunto madrileño en prácticamente todo. Aún así y contra las cuerdas, la Franja no dejó nunca de luchar y seguro que todos los rayistas se sentirán orgullosos de su equipo porque una plantilla humilde en la que todos son amigos han hecho historia.

El comienzo mostró a dos equipos algo nerviosos que no fueron capaces de mostrar sus mejores virtudes sobre el terreno de juego. El Rayo fue capaz de crear más peligro que el Palace aunque no estaban mostrando un gran nivel de juego por la buena presión de los ingleses. Alemao tuvo la primera del encuentro en un gran centro de Chavarría que acabó rematando fuera. Ya en el 40' y tras el incidente médico en la grada por el que se paró el juego Unai López dispuso de la oportunidad de adelantar a los de Iñigo Pérez. Un rechace cayó en la frontal donde esperaba el centrocampista donostiarra que finalmente remató cerca del poste.

Fue mejor el equipo inglés que gozó de la ocasión más clara en el descuento de esta primera mitad. Un balón buenísimo de Wharton dio lugar al remate desviado de Mitchel. Sin duda, Wharton estaba siendo el mejor futbolista de los ingleses gracias a la capacidad pasadora que tiene pero, sin embargo, estos no tuvieron más oportunidades de gol. Los dirigidos por Glasner buscaron constantemente los balones en largo y aunque no lograron materializarlo en ocasiones pusieron contra las cuerdas al equipo de Vallecas.

Huracán inglés en 20'

A los 5' de empezar la segunda parte llegó el gol que pondría por debajo al Rayo. Mateta, tras un gran disparo de Wharton, cazó el rechace y mandó a la red el primer tanto de la final. Esto provocó que el partido se abriese mucho más. Yeremy Pino, a quién veremos en el Mundial con España, casi pone el segundo para los ingleses. En un disparo directo de falta logró superar a Batalla e impactó en ambos palos para finalmente no entrar en la portería. Las águilas no dejaban de intentarlo y, si no fuera por la intervención del guardameta del Rayo, Mateta habría conseguido su doblete antes del minuto 60'.

Todo esto provocado por un Daichi Kamada que se proclamó dueño y señor del centro del campo. Durante los primeros 20' de la segunda mitad el conjunto inglés atacó sin parar y la franja no encontraba respiro en un huracán de ocasiones.  

Sin embargo, con los cambios el Rayo dio un paso adelante y se hizo con el balón aunque no fue suficiente para generar buenas ocasiones ante un Crystal Palace que supo defenderse muy bien atrás.

Esta final quedará marcada en la historia del fútbol español. Un equipo como el Rayo en la final de una competición europea. Su camino servirá de ejemplo para todos los clubes modestos de nuestro fútbol que soñarán igual que lo hizo el Rayo. Algún día este deporte le devolverá esta final al conjunto de Vallecas.