Que la machistada no pase desapercibida
La rueda de prensa del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, ha sido curiosa, divertida por momentos, diferente y desactualizada. El que presume de tener "la plantilla mejor valorada en Transfermarkt" ha criticado fuertemente a varios periodistas, especialmente de 'ABC' y del ya extinto medio digital 'Relevo'; pero cuando se ha referido a una mujer del mismo periódico, únicamente ha señalado que "ni siquiera conoce si sabe algo de fútbol". No le han faltado comentarios duros y contundentes hacia redactores como David Sánchez de Castro y Rubén Cañizares. Sin embargo, en el caso de ella ha recurrido a un comentario sacado de una cena de Nochebuena para minusvalorar su trabajo. El problema es que, en este caso, son millones las personas que lo han escuchado en directo o en diferido.
La actitud del mandatario de la entidad blanca ha reflejado fielmente la situación deportiva que vive el club: no solo ha dado vergüenza ajena, sino que además se ha mostrado alterado, equivocado, desenfrenado y con una capacidad asombrosa de cagarla cada dos pases. La guinda del pastel ha llegado al final, cuando ha dado paso a una periodista de la siguiente forma: "A ver esa niña, joder, qué tiene derecho a hablar, que todos vosotros sois muy feos, joder". Y, para más inri, ha repetido en varias ocasiones que cree que la filtración de la pelea entre Tchouaméni y Valverde es peor que el propio conflicto. Igual sí que debe dimitir, pero no por cuestiones deportivas, de salud o por decisión de los socios a los que tanto se ha referido durante su patético discurso, sino porque no es capaz de mantener la compostura ante millones de espectadores —con la responsabilidad social que ello conlleva— y de guardar un mínimo de respeto. Ya sabemos por qué llevaba tanto tiempo sin aparecer frente a las cámaras.