El Aston Villa de Emery arrasa al Friburgo y se proclama campeón de la UEFA Europa League (3-0)
Llegaron las nueve de la noche en Estambul y ya se respiraba un ambiente a fútbol propio únicamente de una de las mejores competiciones continentales del mundo. La final de la UEFA Europa League acababa de comenzar. Friburgo, equipo alemán y verdugo del Celta, y Aston Villa, favorito y dirigido por Unai Emery, se enfrentaban para conseguir el prestigioso título.
Lejos de comenzar como una oda al fútbol, el encuentro se presentó como un ritmo plano, sin ocasiones y con un arbitraje ciertamente riguroso. Mientras que lo ingleses le dejaban el balón a los germanos, estos no eran capaces de crear ni una sola ocasión de peligro. El equipo de Emery buscaba constantemente los ataques rápidos, transiciones y también los balones en largo a Ollie Watkins. Por su parte, el equipo capitaneado por Grifo tuvo su mejor ocasión a balón parado con un centro de el propio Grifo que terminó en nada.
Sin embargo, este juego plano y un tanto somnífero iba a terminar sobre los últimos 10 minutos del primer tiempo. Johan Mazambi, centrocampista del Friburgo, comenzó a hacer de las suyas. El joven de 20 años jugaba hoy más adelantado debido a la lesión del japonés Suzuki y eso le estaba afectando para mal. Es por eso que, cuando bajó a recibir, el equipo germano notó una mejoría y bastante más profundidad gracias a sus jugadas.
Torbellino villano
Esta mejoría de los alemanes se quedó en nada cuando los dirigidos por Emery sacaron la pizarra. Acercándose la segunda parte fue cuando el equipo inglés apretó y dio una mejor versión de sí mismo. Llegaban con mucha facilidad al área rival y, aunque al principio se toparon con un muro alemán que interceptaba todos sus remates, fueron capaces de imponerse en el marcador. El gol llegó en una jugada de estrategia cuando un saque de esquina sacado en corto y un balón precioso de Rogers acabaron con un remate aún mejor de Tielemans que batió al portero rival.
Por si fuera poco para los alemanes, les tocó encajar otro golpe todavía más doloroso tan solo unos minutos después. Justo antes de que se acabase la primera mitad, Emi Buendía hizo honor a su dorsal, el 10, y puso un balón a la escuadra desde la frontal que se convirtió en el 2-0 para los villanos. Este mazazo hundió al cuadro de Schuster.
Una vez ya comenzada la segunda mitad, los ingleses siguieron el mismo plan que en los primeros 45 minutos. Los alemanes no se encontraban cómodos con balón y la manada villana esperaba al acecho cualquier mínima ocasión para lanzar contrataques. No tardaría en llegar la sentencia por parte de los de Emery. Morgan Rogers tras una gran acción de Buendía puso el 3-0 en el marcador definitivo que proclamó como campeón al Aston Villa.
Un plan suicida
Llegados al 70' y con un resultado tan adverso, al técnico alemán Schuster solo le quedaba aferrarse a una remontada que ya parecía imposible. El cuadro germano desprotegió la defensa para lanzarse completamente al ataque. Sin embargo, sus mejores futbolistas en la zona ofensiva no estaban cuajando para nada un buen encuentro. Tanto Grifo como Beste, llamados a poner en problemas a la defensa villana, estuvieron desaparecidos y aunque Matanovic realizó buenos movimiento en punta no le llegaron balones interesantes.
En este contexto, el Aston Villa se encontraba como pez en el agua. El cuadro del técnico español dominó, a su manera, y pudo en varias ocasiones, engordar aún más un marcador muy favorable. Buendía y McGinn gozaron de la oportunidad de sumar un gol a su cuenta personal pero no estuvieron acertados.
Esta se ha convertido en la quinta UEFA Europa League que ha ganado Unai Emery que ha conseguido despertar a un gigante dormido. Indudablemente, el vasco, es ya historia de una competición en la que comparte reinado junto con el Sevilla FC.