Entrevista

Paula Iwasaki: "Me parece súper relevante que traigamos textos escritos hace tanto tiempo y que siguen vigentes"

Por motivo de la llegada de Chavela, la última chamana al Teatro Cervantes de Málaga, la sevillana Paula Iwasaki fue entrevistada para este diario en colaboración con Delorean Milenario.

Málaga, martes 11 de febrero, nos encontramos poco antes de la hora acordada en Santa Coffee, ubicado en pleno centro.

Actúas, cantas, escribes, narras audiolibros y haces ficciones sonoras, ¿se te resiste algo? 

Las declaraciones de la renta todavía me las tiene que hacer un gestor porque los números muy bien aún no se me dan, pero todo se andará – se ríe –, tiempo al tiempo.

– Me río –

No, la verdad es que me gusta muchísimo hacer varias cosas y es algo que siempre quise cuando decidí ser actriz. Yo de hecho decidí hacer interpretación porque vi un musical con trece años que me encantó fuera de España, “El Fantasma de la Ópera”, lo vi en Broadway y entonces como me gustaba mucho cantar, siempre pensaba en el día de mañana, pues si puedo interpretar, si puedo además cantar: me parecía maravilloso hacer esa combinación multidisciplinar.

Se me resiste un poco todavía el baile, es algo a lo que todavía le tengo que meter más caña y me apetece mucho. Tener siempre recursos es maravilloso.

Anunciasteis el mes pasado que estáis preparando una nueva etapa de Wasitupuy, con canciones originales que irán a plataformas, ¿puedes avanzar algo de esto?

Wasitupuy nació como un proyecto en el que hacíamos versiones en acústico entre mi hermano (Andrés Iwasaki) y yo de temas latinoamericanos, y esto es así porque en casa hemos cantado siempre. Desde que éramos muy pequeños mi padre siempre estaba con una guitarra encima y en casa era típico acabar en el salón los domingo cantando todos. Entonces queríamos traer un poco esta sensación de cantar en el salón de casa mi hermano y yo, y esa era la razón por la que hacíamos versiones de canciones que habíamos oído toda la vida, pero sí que estamos en un momento en el que nos apetece darle una vuelta y ya un poco con el recorrido que tenemos cada uno y con nuestra experiencia nos apetece aventurarnos a esto de la composición y la creación original.

Hay alguna cosa ya hecha, sigue habiendo mucha reminiscencia del folclore, de la música latina, de la música de cantautor, o sea que ese sello está. 

Y ahí estamos investigando todavía, tenemos un tema propio que hemos presentado en conciertos, pero aún no está en plataformas, estamos pendiente de grabarlo y estamos componiendo algunas más porque hacemos un concierto este verano con banda, bastante grande e interesante, en Sevilla el 18 de julio y ahí queremos presentar varios de los temas originales. Hay unos mesecitos por delante de bastante trabajo, pero sí, ese es el objetivo.

Hipatía de Alejandría, Chavela, Matilde Garcés…  y aunque no se terminara de ver del todo,Carballo tenía también ese punto feminsita, ¿escoges los papeles así o es pura casualidad?

Pues empezó siendo un poco casualidad y al final es cierto que una cosa se retroalimenta de la otra, y supongo que yo por mi energía, mi personalidad o mi carácter me coloco en un perfil en el que los directores de 'casting' lo acentúan y quieren darme ese tipo de papeles.

Yo me acostumbraba mucho a decir hace unos años que me gustaba interpretar a mujeres fuertes e independientes, pero ahora me parece un poco injusto formularlo de esta forma y ya no estoy tan de acuerdo con esta frase, porque incluso para una mujer fuerte tiene que existir la cara de la vulnerabilidad y de la fragilidad. Incluso muchas veces cuando una mujer se ampara en unas actitudes demasiado fuertes hacia fuera, es porque esconde una autoestima herida, una sensibilidad o una fragilidad, y a mí ahora me interesan esas grietas.

Pero lo cierto es que sí, desde que empecé muy jovencita en esto, me han dado papeles de mujeres que tratan de pisar mucha tierra, de sacar adelante todo solas y ahí voy yo detrás haciendo lo que puedo. 

No es la primera vez que interpretas a un personaje histórico en teatro, Hipatia de Alejandría hace unos años e incluso Matilde de Tea Rooms: Mujeres Obreras se supone que está basada en su autora Luisa Carnés, por tanto siendo un personaje más reciente y conocido, ¿cómo afrontas interpretar a Chavela?

A ver, la verdad es que me interesa mucho haber interpretado a mujeres en distintos contextos históricos donde hablamos de cuál era la situación de falta de privilegios o de derechos que podían tener las mujeres en ese momento, o de libertades, y ya ni siquiera de las mujeres sino de los individuos en ese momento, porque yo llevo muchos años representando a Carmela, con mi compañía represento “¡Ay Carmela!” desde hace varios años y es una historia que transcurre en la época de la guerra civil y también me gusta rescatar este texto.

Matilde es un personaje de una novela de Luisa Carnés escrito en el 33 justo antes de la guerra civil y que habla de la ausencia de libertades de las mujeres en esa época y claro, es muy interesante hablar de un texto escrito hace noventa años y que hable de una ausencia de libertades que todavía hoy se están hablando. Entonces que dialogue de esa forma un texto de hace casi un siglo con el presente me parece interesante. Me parece súper relevante que traigamos textos escritos hace tanto tiempo y que siguen vigentes, yo creo que esa es nuestra labor también.

El texto de Hipatía de Alejandría lo representé en el 2021 y más de lo mismo, y todavía mucho más tremendo, porque un texto contemporáneo que habla de un personaje de ese calibre, Hipatía de Alejandría sigue dialogando absolutamente con muchos debates que están vigentes hoy en día y en aquel momento fue algo que comentábamos mucho en el elenco cuando estábamos en Mérida.

Me gusta, me gusta que sea así, creo que por eso me gusta seguir trabajando para la Compañía Nacional de Teatro Clásico, yo creo que es importante rescatar figuras históricas que dialoguen con nuestro presente y darles una vuelta de tuerca, contemporaneizar la mirada sobre esas figuras históricas y descubrir aquellas cosas que se denunciaban entonces siguen siendo heridas abiertas hoy.

Chavel Vargas es un texto maravilloso que ha escrito Carolina Román y también está dirigido por ella, que ensalza a una grande de nuestro Siglo XX que fue Chavela Vargas y hay una conjunción de muchos factores que hacen que este sea un proyecto muy interesante y a mí me gusta decirlo así, porque somos una obra con un elenco de cinco mujeres acompañadas de Alejandro Pelayo, un pianista maravilloso. Pero estas cinco mujeres que estamos en el escenario, somos mujeres comprendidas entre los 22 y los 73 años, todas pasamos por generaciones muy distintas, todas nos llevamos de maravilla entre nosotras, todas estamos ahí para hablar de la vida de una grande que fue Chavela Vargas y todas lo hacemos a través de las palabras que ha escrito otra mujer. Por tanto, para mí hay un poder, una energía y una sensibilidad femenina que predomina en el montaje y en el texto súper poderosa y que está haciendo de la experiencia de este montaje algo súper bonito.

Quien quiera acercarse a Chavela Vargas para conocer quién era, lo va a conseguir a través de cómo contamos su historia en esta obra, pero para mí lo interesante también del espectáculo es que trasciende la idea de biópico, trasciende la idea de contar quién fue esta mujer y lo que hacemos básicamente es hablar de los últimos tres días de vida de Chavela Vargas donde ella a sus 90 años se está despidiendo de lo que fue su vida. Entonces, quién se pierda algún dato, algún detalle de quien fue Chavela Vargas o quien ni siquiera venga a ver el montaje con mucha idea de quién fue porque no haya seguido su música o su carrera artística va a conseguir conectar con la obra porque es un texto que habla de la despedida de este mundo o de este plano; entonces pues va a conectar quizás con su madre, con su abuela, con un ser querido que ya no está, que también universaliza este montaje, o sea, hay mucha ternura y humanidad y hay algo muy universal y muy bonito en la relación de la vida y la muerte en esta obra de Chavela Vargas.

Después de organizar la campaña Larga Vida A Amar, inevitablemente te tenía que hacer una pregunta así, en la entrevista que te hicieron en el Diario de Sevilla decías que si por ti fuera, hubieras estado varios años en Amar Es Para Siempre, entonces, ¿qué te gustaría que se hubiese explorado con tu personaje?

Ay Carballo, es que yo me lo pasé muy bien con este personaje y lo que pasa es que sucedieron tantas cosas a tanta velocidad. Fue un año de rodaje, pero es que a la pobre muchacha le pasó de todo, entonces me habría gustado tiempo para explorar muchas de esas cosas a las que nos acercamos en dosis cortas, como pudo ser la relación con Luján, con su padre, la herida abierta que se queda con su padre qué relación tenía realmente con su madre. La relación con su madre me interesaba mucho, porque siempre hablaba de con quien tenía mejor relación era con su padre, pero su madre había estado ausente, ¿pero por qué había estado ausente, qué había pasado ahí?  

¿Por qué Carballo es cómo es y es tan arisca al principio? ¿Por qué necesita tanto reivindicar ese rechazo hacia lo femenino, hacia lo que tenía que ver con la idea de mujer en aquel momento? Eso tenía que ver quizás con algo que había visto en su madre o en su casa, o sea, me hubiera gustado explorar un poco la relación madre e hija entre Carballo y la madre. 

Por supuesto haberme metido en mil fregaos’ más con Jorge, me habría encantado eso también o cómo se relaciona Carballo con la maternidad. Porque mira, te hablo de la relación de Carballo con su madre, pero yo creo que eso inevitablemente en guion habría tenido que aparecer cuando ella experimentase la maternidad, qué le habría despertado a ella, ¿habría sentido la famosa depresión post-parto, habría sentido rechazo hacia su hijo? 

¿Cómo se había relacionado con su trabajo siendo madre? Porque ella tenía una vocación desmedida, porque ella era una ‘workaholic’, ¿habría ocupado otra prioridad su trabajo en relación a la maternidad? Aquí hay millones de melones, me hubiese gustado explorar todo eso.

Me hubiese gustado mucho ver que habría pasado si hubiese continuado el despacho junto a los abogados, se podrían haber explorado todavía muchísimas cosas porque se estaba entrado en un contexto, en un momento histórico donde muchos acontecimientos importantes estaban por venir y yo creo que era muy poderoso el tándem abogados detectives como para que se hubiese explotado un poco más en tramas de guion. Así que podría estar aquí horas contándote que me hubiera gustado para Carballo, la verdad – se ríe–.

Nosotros lo comentábamos mucho porque además se relacionaba con una de las grandes tramas de la temporada 12 como eran todos los chanchullos de Crespo (Carlos Cabra), porque él fue quien incendió el despacho y cada vez que se mencionaba a Jorge (Carlos Serrano-Clark), al final era a él al que mencionaban más, decíamos a ver si es por algo y nada. Yo me quede con las ganas de que se explorara la relación con Quintero (Iñaki Miramón), porque al final a Carballo la introducían por él y sobre todo una trama que se quedó colgada con Ciriaco (Daniel Cabrera), porque él sabía que Luján era uno de los reyes magos.

Absolutamente, absolutamente, es que fue rarísimo porque originalmente yo me acuerdo que cuando llegué a la serie, hablaban conmigo los directores para explicarme que Carballo venía a la serie para ser una pieza clave en la resolución del tema Ciriaco en la temporada, pero bueno, esto es lo que sucede muchas veces en una serie diaria, ¿no? Que pasan mil historias, que hay actores que no pueden continuar en la serie, que se marchan antes, entonces eso trastoca guiones y hace que se vayan desarrollando tramas por otros lados. 

También de repente adquirió mucho poder la desaparición del padre de Carballo, porque eso iba a ocurrir en un plano paralelo, pero eso de repente adquirió mucha relevancia y eso generó pues que toda la trama de los Reyes Magos y toda la trama con Luján adquiriese mucho protagonismo a partir del segundo semestre de la temporada.

Hubo una de las escenas que más disfruté casi al empezar a rodar con Amar que grabé con Adriana y con Melani porque Adriana estaba ya ahí como medio sospechosa y Carballo tenía ahí el ojo que había visto e iba ya a interrogarla  y aparece Nieves, el personaje de Melani, y yo tenía como una confrontación con ella. De hecho yo con Melani me llevo increíble y coincidíamos mucho en procesos y siempre era como “joder, solo hemos coincidido en una escena”. 

Y aquí hubo una cosa que hubiera sido muy bonito explorar porque tanto el personaje de Nieves, como el personaje de Carballo eran mujeres muy fuertes, entonces ojalá se hubiera estirado más esa tensión que podría haberse aprovechado más en pantalla con ellas.

Claro, solo se aprovechó un poco con Cristina y tampoco.

Y no demasiado.

Creo que solo cuando Cris fue a abortar a Londres y ya está.

No, además esto muy gracioso porque Dani Cabrera y Nacho Nugo son de mis mejores amigos, o sea, nos amamos, nos hemos hecho hermanos en la serie y siempre nos reímos porque no coincidíamos en la serie rondando, pero luego comiendo o fuera siempre imaginábamos cómo hubiera sido tal o cual escena. Pues ojalá nos hubieran juntado más, la verdad.

Entre las producciones que tiene TVE por estrenar está Weiss & Morales, ¿qué puedes contar de tu papel en esta serie?

Ay, pues me apetece muchísimo que se estrene, tengo mucha curiosidad por ver que sale de esto porque nos lo pasamos increíble.

Weiss & Morales es una producción de cuatro capítulos, española y alemana, donde cada capítulo tiene la duración casi de una película, una hora y cuarto hora y media cada uno de ellos, y cada capítulo es independiente. Son capítulos distintos entre sí, lo que es el nexo son los dos protagonistas, Miguel Ángel Silvestre y Katia Fellin, que es una actriz alemana, son dos detectives que van resolviendo casos. 

Yo voy a aparecer en el capítulo dos, soy una muchacha canaria llamada Yaiza que es bastante chunga, que se lo va a hacer pasar más bastante mal a los dos detectives, es lo que puedo decir – ríe –, sin adelantar mucho más. Pero me apetece mucho porque nunca había trabajado escenas de acción como he tenido que trabajar en esta serie y donde me he tenido que meter en un lugar muy sórdido y muy oscuro, vamos a ver qué sale, es otra cara diferente a la de estos personajes fuertes por los que me preguntabas y Yaiza es una mujer que se ha tenido que hacer fuerte para sobrevivir en un contexto absolutamente hostil y por absoluta supervivencia, pero en realidad esconde una herida muy grande. Entonces ha sido muy bonito trabajar el dar hacia fuera esa cara como de fortaleza y de rudeza, escondiendo una herida sangrante tan abierta y que la tiene a flor de piel todo el tiempo, es decir, como la vulnerabilidad y la fuerza como en equilibrio continuamente, a ver qué tal.

¿Entonces de un posible estreno no sabes nada?

Me suena que a partir de marzo van a sonar ya cositas.