Política

José Luis Ábalos y Koldo García condenados a 24 y 19 años de prisión

José Luis Ábalos y Koldo García en el banquillo de los acusados del Tribunal Supremo EFE/ J.J. Guillén POOL
El Tribunal Supremo envía a la cárcel al ex ministro de Transporte y su ex asesor por el "caso Mascarillas"

El Tribunal Supremo ha dictado este lunes la sentencia condenatoria del exministro de Transportes José Luis Ábalos y a su antiguo asesor Koldo García por su implicación en la trama de adjudicaciones irregulares de contratos de mascarillas durante la pandemia de COVID-19.

La Sala de lo Penal ha impuesto a Ábalos una pena de 24 años y tres meses de prisión por delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias. Por su parte, Koldo García ha sido condenado a 19 años y ocho meses de cárcel por su participación en la misma red de corrupción.

La sentencia pone fin al juicio derivado del denominado caso Koldo, una investigación que comenzó hace más de dos años y que sacó a la luz presuntas comisiones ilegales vinculadas a la compra de material sanitario durante los momentos más críticos de la pandemia. Según el tribunal, los acusados aprovecharon su posición dentro del Ministerio de Transportes para favorecer determinadas adjudicaciones públicas a cambio de beneficios económicos.

En el mismo procedimiento también ha sido condenado el empresario Víctor de Aldama a cuatro años y medio de prisión, por lo que disminuyen de este modo la petición que explicaba la Fiscalía en su escrito de acusación allanando el camino que marcó el PP, así como el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón que defendía, que dada su colaboración para la clarificación de los hechos, era digno de expandir la reducción de la pena.

Durante el juicio, celebrado a lo largo de varias semanas y con decenas de testigos, la Fiscalía defendió que existía una estructura organizada dedicada a obtener beneficios mediante contratos públicos relacionados con la emergencia sanitaria. Tanto Ábalos como Koldo negaron las acusaciones y sostuvieron que no participaron en ninguna trama ilegal, mientras que Aldama reconoció parcialmente algunos de los hechos investigados.

Con esta decisión, el Tribunal Supremo cierra uno de los capítulos judiciales que orbitan alrededor del partido socialista, aunque varias piezas separadas continúan siendo investigadas en otros órganos judiciales.