Entrevista

La IA como instrumento de exploración lunar: Federico Lozano, un malagueño en la NASA

Federico Lozano, doctorando de la UMA en la E.T.S. de Ingeniería de Telecomunicación / Jorge Pérez, UNIVERSITAS

El doctorando de la UMA muestra la perspectiva y el camino a seguir para una persona que investiga en EE.UU. y critica la falta de divergencia en la educación española: "Aquí parece que quieren que alguien se equivoque para estar tranquilo por no haberlo intentado" 

Más de 9.000 km separan a Los Ángeles (EE.UU.) de El Palo (Málaga). Federico Lozano, doctorando de la escuela de Ingeniería de Telecomunicaciones de la Universidad de Málaga, lleva más de un año investigando de la mano de NASA Jet Propulsion Laboratory y John Hopkins University. Su objeto de estudio encuentra un sentido a la inteligencia artificial dentro del mundo de la exploración lunar mediante rovers

Su iniciativa y espíritu emprendedor es feroz desde el inicio. Fundó, junto a varios compañeros, Blueberry. Una startup cuyo fin está en trasladar conocimientos sobre tecnología a niños “de manera muy divertida”, tal y como lo define Lozano. Han realizado tanto eventos en ciudades españolas como Bilbao o Málaga como talleres de ciberseguridad junto a Google. El esfuerzo y el apoyo de becas como la IMFAHE, o la Fulbright, le permiten seguir a día de hoy con su investigación doctoral, que finalizará, según el mismo, cuando vuelva a su tierra natal en agosto.

Pregunta. ¿Cómo llegas a contactar con la NASA?

Respuesta. Siempre que me lo preguntan digo lo mismo: necesitas dinero y contactos. El dinero se puede conseguir mediante becas. El contacto lo encontré leyendo papers científicos sobre una temática que a mí me gustaba y justo lo estaba desarrollando un grupo de NASA. Le escribí al investigador por LinkedIn y le dije: “Creo que podría aportar a vuestra investigación”. Tienen que ver en un mensaje y de manera muy concreta el valor que tú les puedas aportar. Empezamos a mover el papeleo con gente de su equipo y en cosa de tres meses estaba yo investigando en Estados Unidos.

P. Aprovechaste la oportunidad.

R. Efectivamente, yo estaba en Málaga con una FPI [Formación Profesional Investigador], que es una beca predoctoral de investigación para desarrollar una tesis. Con eso no te puedes ir a Estados Unidos, por eso también solicité la beca IMFAHE. Es otra beca estatal que surge a través de convenios bilaterales entre los EE.UU. y el resto de países

P. ¿Cuándo comenzó este interés por el espacio?

R. De pequeño, siempre me gustó mirar a las estrellas. Estuve dudando mucho elegir entre Telecomunicaciones e Ingeniería Aeroespacial, pero me decanté por la primera con el pensamiento de orientarme más hacia los satélites y las telecomunicaciones en el espacio. 

P. Dijiste “vamos a hablar con la NASA” ¿Tenías un plan B?

R. La alternativa era o el Instituto de Tecnología de Massachusetts [MIT, por sus siglas en inglés] o irme a Bután. Quería aprovechar la estancia de investigación predoctoral en irme a un sitio top o a un sitio al que no podría ir en mi vida. 

P. ¿Por qué Bután?

R. Había financiación, pero no me lo llegué a tomar en serio.

P. Y has estado en Múnich y en Seúl además. 

R. En Seúl estuve por Convocatoria Única de la UMA y en Múnich hice mi trabajo de fin de máster en la Agencia Espacial Alemana [DLR, por sus siglas en alemán]

P. ¿Por qué cuando se habla de ir al espacio se mira hacia Estados Unidos y nunca a España?

R. No hay ni inversión ni interés. Obviamente la NASA es el programa espacial más puntero y le siguen China, Japón o incluso la Agencia Espacial Europea, pero España no tiene programas de exploración espacial fuertes. Ningún país europeo tiene ese pulmón para invertir en esto, por eso van de la mano.

 

"Es una pena que tengamos que ir a Estados Unidos, pero me da la sensación de que hay mucha burocracia en Europa"

 

P. ¿Cómo es el día a día investigando? ¿Es como se imagina en las películas?

R. Sí, tenemos un alienígena que nos deja pasar… [Risas]. No es como Hollywood, pero si entiendes de ingeniería te sientes como en Disneylandia. A escasos metros de mi oficina, está el centro de operaciones de la red de Espacio Profundo, que es desde donde se controlan los rovers que están en Marte. Todo objeto humano que está más allá de la Luna, se controla desde allí. O, por ejemplo, tengo al lado un descampado llamado Marshall, donde una réplica del Perseverance pasea y hace pruebas.

Rover Perseverance explorando en Marte / NASA

P. ¿Y cómo se tiene en cuenta la gravedad?

R. Tienen una réplica a la que le han retirado cosas para que pese lo equivalente al de Marte. También, como en Marte las temperaturas son mucho más bajas que aquí, tienen cañones de viento para refrigerarlo.

P. ¿Hace más calor en la Tierra?

R. Marte tiene más radiación, la atmósfera es aproximadamente un 2% de la terrestre. Entonces hay temperaturas más extremas 

P. Hablando de rovers ¿cómo funciona uno exactamente? ¿Cómo nos llegan las señales?

R. Los primeros que se mandaron en las misiones Apolo eran como los coches. Hoy se hacen rovers no tripulados para explorar ciertas zonas de la Luna donde no mandarías a un humano. Nosotros hemos estado trabajando en una misión con tres coches pequeños, alimentados con energía solar y entre ellos se coordinan para explorar de manera autónoma. Por su parte, tengo un amigo que trabaja con un Viper, que pesa 400 kilogramos y está equipado con un taladro para extraer hielo del polo sur de la Luna. Hay una cosa que hay que tener en cuenta, la distancia entre Marte y la Tierra. Las comunicaciones tardan unos 20 minutos desde que se envía el mensaje. Cada dos años, están a su mínima distancia, pero hay momentos en los que se pone el Sol en medio y bloquea las comunicaciones, por ello se apuesta por la autonomía y la inteligencia artificial.

P. ¿Habéis puesto a prueba los rovers en los que estáis trabajando vosotros?

R. Esos están en la tierra todavía, se hacen pruebas en el Mars Yard. No hay fecha para mandarlos a la Luna. 

P. ¿Hasta qué punto es fiable el uso de la IA para dar autonomía a los rovers?

R. Preguntarse si la IA es buena es como cuestionar si internet es bueno. Es potente. Hemos tomado una estrategia para que la IA tome decisiones de alto nivel. Luego hay funciones de software de autonomía y algoritmos de autonomía que son los que corren a bajo nivel. Otra cosa, son industrias reguladas como Defensa, ahí por ley tú no puedes dejar que la IA tome decisiones.

P. ¿Qué diferencia va a tener con respecto a un robot manual?

R. El que sea autónomo te da mucha libertad. Por ejemplo, si tiene que tomar una decisión y tú no puedes hablar con él, pues te ahorra mucho tiempo. A lo mejor puedes ir a zonas en las que no tienes conectividad.

P. ¿Qué ocurrirá con los rovers actuales cuando se asiente la IA?

R. Los rovers tienen un tiempo de vida estimado. Por ejemplo, el Curiosity lleva ya más de una década y su vida esperada era mucho menor. Seguirán operando hasta que ya no puedan más.

P. ¿Cómo se mantiene un rover? ¿Qué ocurre si se rompe alguna pieza?

R. Se fastidia. Hay cosas que se pueden hacer. El Curiosity, tiene una rueda que está medio rota y para no perderla entera, empiezan a darle fricción contra una piedra para cortarle la parte que está más rota y quedarte con el anillo interior. 

Rover Curiosity en Marte / NASA

P. ¿Con qué ojos estás viendo las misiones de Artemis? ¿Crees que en unos años se podrá habitar la Luna?

R. Estoy bastante optimista porque la NASA ha sacado el Moonbase Program, que consiste en una inversión de 30 mil millones de dólares para crear una base lunar. El Artemis es solo el inicio. Es un programa bastante ambicioso, liderado por Carlos García Galán, que es de Málaga, de Vélez. En los próximos cinco o diez años tendremos una base lunar permanente.

P. ¿Por qué el ser humano no ha ido más a la Luna?

R. Mucha gente me pregunta si llegamos a ir y por qué hay tanto lío para volver. Básicamente porque se perdió el interés. Antes, ir a la Luna era una cuestión de una carrera espacial que tenían contra la Unión Soviética. Cuando acabó la Guerra Fría ¿qué motivos había para volver?. Lo que se busca hacer en el espacio son experimentos. Ciencia. Todo lo que se pruebe en la Luna se podrá llevar a Marte. Puedes encontrar recursos como el Helio-3 y servirá como escala para repostar con el agua que se extraiga de los cráteres mediante electrólisis para, después, realizar viajes a Marte. Por otro lado, hay una especie de carrera espacial contra China por ver quién llega antes al Polo Sur de la Luna.

P. ¿Se están notando los rectortes de Trump a la NASA?

R. Algunos programas han ganado y otros han cerrado. En el Jet Propulsion Laboratory se cerró el Mars Sample Return, que buscaba traer a la Tierra las muestras del Perseverance en Marte. Era un proyecto de varios miles de millones de dólares. Antes habían muchos planes diferentes y hoy parecen estar todos enfocados en la Luna.

 

"Quieren poner al humano en la Luna antes de que acabe el mandato de Trump"

 

P. ¿Seremos capaces de ver vida extraterrestre?

R. Nuestras capacidades están dentro del Sistema solar. El Perseverance ha encontrado huellas biológicas que apuntan a vida extraterrestre, seguramente bacteriana. Europa o Encélado [lunas de Saturno] son lunas de hielo que, en su interior, tienen actividad térmica similar a los océanos de la Tierra. El Europa Clipper pretende volar cerca para estudiarlo.

P. ¿Crees que se incentiva poco la curiosidad en la tecnología?

R. La educación reglada en España no da lugar a equivocarse y desarrollar tus propias ideas. Eso es una gran diferencia con respecto a Estados Unidos, donde equivocarse se ve como algo positivo por el hecho de intentarlo. Aquí parece que quieren que alguien se equivoque para estar tranquilo por no haberlo intentado.