Un exministro polaco buscado por pertenencia a organización criminal huye de Hungría a Estados Unidos
El exministro de Justicia polaco, Zbigniew Ziobro, buscado en su país por sospecha de corrupción y pertenencia a organización criminal, ha abandonado Hungría y se ha refugiado en Estados Unidos, según confirmó él mismo el domingo en una entrevista. Ha llevado a cabo esta acción después de que el actual presidente húngaro, Péter Magyar, prometiera su extradición. El nuevo primer ministro de Hungría había indicado que su Gobierno dejaría de ofrecer protección a ambos políticos.
La Fiscalía polaca lo investiga por 26 presuntos delitos. El fugitivo residía en territorio húngaro bajo la protección del expresidente Viktor Orbán tras ser acusado en su país de malversación de fondos públicos y de la implementación del software espía Pegasus contra opositores políticos. En paralelo, la fiscalía húngara ha activado diversas investigaciones sobre fugas de capitales de oligarcas cercanos al anterior régimen. El nuevo Ejecutivo denuncia la destrucción masiva de documentos confidenciales.
“Llegué ayer”, dijo el político del partido ultraderechista Ley y Justicia (PIS) a la cadena Telewizja Republika antes de describir a su nuevo país de acogida como “la democracia más fuerte del mundo”. La prensa húngara ha especulado desde semanas con que el propio Orbán y su círculo más próximo pueden emprender el mismo trayecto, a la vista de que el orbanismo se está desmoronando a gran velocidad.
Ziobro ha negado los cargos y ha aprovechado la intervención para calificar de “fabricados” los cargos penales y ha afirmado que combatirá cualquier intento de extradición ante los tribunales estadounidenses en lugar de regresar a Polonia. Acusó a Tusk de interferir en su proceso judicial al citar como prueba una publicación en redes sociales donde el primer ministro afirmaba que Ziobro sería arrestado cuando este aún gozaba de inmunidad parlamentaria. “Donald Tusk no puede escribir ese tuit en Estados Unidos”, Se considera como una víctima de la persecución política que responde a una “vendetta política” orquestada por Tusk.
Los fiscales afirman que, de ser declarado culpable, se enfrentaría una pena de prisión de hasta 25 años. Ziobro huyó a Hungría el año pasado junto con su viceministro, Marcin Romanowski, donde ambos recibieron asilo político del entonces primer ministro Viktor Orbán, que perdió las elecciones hace un mes. Ambos pertenecen al PiS, formación ultra que gobernó Polonia entre 2015 y 2023, hasta la llegada del conservador Donald Tusk.