Proyecto de real decreto endurece los requisitos para la creación de nuevas universidades
El Gobierno busca asegurar la calidad educativa y poner el foco en las instituciones privadas surgidas en la última década sin cumplir estándares mínimos
El presidente Pedro Sánchez anunció el 31 de marzo la reforma del decreto de creación y reconocimiento de universidades, aprobado en 2021 con Manuel Castells al frente del Ministerio de Universidades. El pasado martes 1 de abril, Pilar Alegría, la portavoz del Gobierno y ministra de Educación, presentaba el nuevo decreto que endurecerá los criterios para crear nuevas universidades. El objetivo es asegurar la calidad de los centros públicos y privados y garantizar que se cumplen unos "mínimos requisitos" para los estudiantes.
“No va de privadas o públicas”
Montero atacaba a este tipo de centro, asegurando que lo único para lo que servían era para que sus estudiantes comprasen el título.
“La universidad privada es la principal amenaza de la clase trabajadora”
Sánchez afirma que las universidades privadas son “chiringuitos educativos” . Por ello ha visto la necesidad de que los requisitos para abrir una universidad privada sean más duros. La oposición no ha reaccionado pacíficamente, afirmando que Sánchez ha sido el primero que ha estudiado en una privada y presentando que hay universidades privadas calificadas como las mejores de España.
Requisitos para las universidades privadas
- Informe de evaluación preceptivo que garantice los estándares de calidad
- Garantías de solidez económica
- Experiencia en la gestión universitaria
- 4.500 estudiantes en sus cinco primeros años de funcionamiento
- Ofrecer tres doctorados en tres áreas importantes del conocimiento
- Crear 10% de plazas de alojamiento universitario para facilitar el acceso a la vivienda a los estudiantes
En España existen 91 universidades, contando con 50 en el sector público. Actualmente existen 41 universidades privadas, siendo Madrid y Barcelona las ciudades con más universidades privadas. En ciudades como Valencia las universidades superan a las públicas en estudiantes. También hay que tener en cuenta la infrafinanciación sufrida por el sector educativo público, especialmente en la Comunidad de Madrid.
El Gobierno con este decreto no apela a las universidades privadas en su conjunto, sino aquellas que la última década han proliferado sin cumplir unos estándares mínimos. A las grandes universidades privadas les ha parecido conveniente el nuevo decreto, ya que lo que consigue es que los centros de educación tengan unos requisitos mínimos para garantizar una enseñanza de calidad. Estas lo consideran de especial necesidad, ya que son ellas mismas las que ya las cumplen. No obstante, 3 de las 9 universidades privadas que se han creado en los últimos años, no cumplen con los requisitos. No se plantea la educación como un derecho, sino como un negocio.