Internacional

Los demócratas suben el tono: las 25 horas del discurso de Cory Booker

¿Qué está marcando el cambio de ánimos entre los progresistas estadounidenses?, ¿qué ha pasado esta última semana para favorecer este cambio?, ¿puede tomar fuerza ahora la oposición a Trump?

Han sido 25 horas y 5 minutos lo que ha durado el discurso del Senador Demócrata por el Estado de Nueva Jersey, Cory Booker, en la sesión del Senado de los Estados Unidos. Booker ha criticado duramente las políticas de la administración Trump, las influencias de su principal aliado, el oligarca Elon Musk. En esta alocución se han leído, decenas de cartas de ciudadanos estadounidenses, que exponían las consecuencias políticas en sus vidas diarias, y en donde pedían a los congresistas de sus distritos, mayoritariamente republicanos, que se rebelaran "contra la tiranía del Presidente", además de criticar, una por una, las medidas tomadas por el ejecutivo conservador en estos primeros meses de mandato.

¿Por qué ha estado hablando tanto tiempo el Senador Booker?

Se conoce como filibusterismo a esta práctica parlamentaria, que bloquea el desarrollo de una sesión en el parlamento mediante un discurso de larga duración. El objetivo es que, tras horas y horas hablando con la única condición de no parar y no sentarse, se acabe posponiendo la sesión y las votaciones de la misma. No es una práctica moderna, de hecho, el senador romano Catón el Joven era ya conocido, durante los últimos años de la República Romana, por dar discursos que duraban días y días, con el fin de bloquear las medidas legislativas de Julio César.

En este caso, aunque no se estuviera planteando ninguna votación clave, la atmósfera política es la principal criticada. Esta intervención maratónica responde, más bien, a la implantación del proyecto político de Trump y sus consecuencias, y la respuesta que da la oposición ante esta situación. Los demócratas han tenido, desde su derrota en noviembre, una etapa de reflexión y replanteamiento de cómo responder ahora a la Presidencia y las mayorías republicanas, tras meses de recomposición, el desafío ahora es la respuesta desde la oposición.

Un llamado de atención a la oposición

El peso simbólico del discurso de Booker busca dar un golpe en la mesa, y hacer una declaración de intenciones de lo que puede ser la legislatura de los dos próximos años. Es una llamada de atención no sólo a las bases demócratas, sino también a los estadounidenses descontentos con la administración Trump. Entre las inconformidades figuran, los recortes del Departamento de Eficacia Gubernamental, dirigido por Musk, y apelar también a aquellos que, ante la supuesta blandeza de los demócratas, decidieron no votarles en las Elecciones Generales del pasado año.

Apoyado por sus compañeros demócratas en el Senado, que con sus turnos de pregunta le han dado espacio para descansar en su discurso, Booker ha obtenido el récord al discurso más largo de la historia de la institución americana, batiendo el récord de casi 70 años del senador segragacionista republicano Strom Thurmond, el cual habló por 24 horas y 18 minutos en 1957 para bloquear la aprobación de la Ley de Derechos Civiles, la cual buscaba abolir la segregación racial.

Los democratas retoman fuerza

Las sospechas del aumento de fuerza de los Demócratas no se limitan a la fuerza simbólica del discurso, sino que estas últimos dos semanas han tenido una serie de elecciones parciales y estatales en las que éstos han salido reforzados ante el partido de gobierno.

Una breve revisión:

  • En Pensilvania, los Demócratas se imponen fuertemente en múltiples elecciones para representantes locales, vecinales y de juntas escolares, ganando un distrito del senado tradicionalmente republicano, y manteniendo en otras elecciones locales su pequeño control sobre Congreso Estatal de Pensilvania.
  • En Florida, dos escaños de la Cámara de Representantes sólidamente republicanos han visto fuertes avances de candidatos demócratas; aunque no han acabado imponiéndose, los republicanos han perdido 10 puntos porcentuales del voto, lo cual es un retroceso significativo.
  • En Wisconsin, las Elecciones a la Presidencia de la Corte Suprema del Estado han visto la victoria de una jurista progresista, Susan Crawford, frente al conservador Brad Schimel, apoyado por Trump y financiado por Musk, por más de 10 puntos de diferencia en un estado en que Trump, hace sólo unos meses, se impuso por la mínima.

Estos datos parecen decir, claramente, que Trump ha suspendido su primera prueba política como Presidente. Eso, y que los demócratas parecen estar movilizándose tras su derrota absoluta en las generales. Tal vez haya comenzado ya la tan esperada respuesta anti-trumpista.