Elecciones europeas

Portugal prolonga su bloqueo político en las urnas

Tres elecciones en tres años marcan un periodo de inestabilidad política en Portugal. ¿Qué cabe destacar de este ciclo?

El pasado 11 de marzo, el Primer Ministro conservador, Luis Montenegro, perdió la confianza del Parlamento, que había sido elegido justo un año antes. Montenegro y su coalición, Alianza Democrática, gobernaban desde una tímida minoría y ante una fragmentación parlamentaria importante, marcada por la fuerte presencia del ultraderechista CHEGA! ("¡BASTA!" en español) y poca distancia con respecto al principal opositor, el Partido Socialista, el cual había permitido el gobierno conservador con tal de bloquear a la ya mencionada ultraderecha.

El adelanto de las elecciones

Esta permisividad de los socialistas acaba ante un escándalo que salpica a Montenegro y a su familia, relacionado con su posesión de acciones en distintas empresas, por lo que, tras varias críticas y amenazas de moción de censura por parte de varios partidos de la oposición, el Gobierno llama a una cuestión de confianza, la cual pierde con toda la oposición en contra, y con el único apoyo parcial de sus aliados de Iniciativa Liberal. Quedando retirado el apoyo del Parlamento al Gobierno, el Presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, decide adelantar elecciones, al pasado 18 de mayo.

Aunque recién expulsados del gobierno, los conservadores de Alianza Democrática vieron que el clima en las encuestas les era favorables. Aunque no podrían alcanzar la mayoría para gobernar en solitario, aumentarían su número de escaños, pudiendo facilitar la obtención de mayorías parlamentarias, mientras que los perdedores serían los partidos opositores de la izquierda, tanto los ya mencionados Socialistas, como los más minoritarios Comunistas y Bloque de la Izquierda.

En las urnas

Desde la convocatoria de elecciones, las encuestas comenzaron a predecir un posible terremoto en la política lusa, es decir,  si el descalabro socialista era lo suficientemente fuerte, los ultraderechistas de CHEGA! podrían ocupar el segundo puesto. Esto significaba que alcanzaría a ser incluso el partido más votado en las más empobrecidas provincias del sur, antiguo bastión socialista, y rompiendo así con la tradición bipartidista, por la que socialistas y social demócratas (miembros de Alianza Democrática) se han alternado la primera y segunda posición en las elecciones desde el fin de la dictadura de Salazar, en 1975.

Y aún queda por saber si se ha cumplido del todo esta predicción, dado que el sistema electoral portugués otorga cuatro escaños especiales en representación de los portugueses viviendo en el extranjero, esto podrían marcar la diferencia de escaños entre Socialistas y CHEGA!, los cuales cuentan a día de hoy con 58 escaños.

La victoria de Alternativa Democrática

Independientemente de los últimos diputados por asignar, la victoria de Alternativa Democrática ha sido clara, aunque tal vez con un margen menor al esperado; con 89/90 escaños. De todas formas, ni con sus aliados parlamentarios liberales podrán alcanzar una mayoría absoluta, por lo que seguirán dependiendo de la abstención de otros partidos.

El descalabro socialista, perdiendo una veintena de escaños y más del 20% de los votos, junto a la barrida de la izquierda alternativa, que queda con una representación mínima, especialmente penalizada por la división en 4 formaciones separadas.

Y aunque no podrá gobernar por el rechazo del resto de formaciones, el vencedor simbólico es, al igual que en los últimos comicios, la ultraderecha, acaparador del voto descontento, que ha roto con los patrones de 50 años de bipartidismo y ha dejado, por primera vez, a los partidos tradicionales sin una mayoría cualificada en el Parlamento (2/3 de la Cámara, o 154 escaños), la cual se había mantenido intocable. André Ventura, líder de CHEGA!, asegura que no parará hasta ser Primer Ministro.

Los números no engañan la ultraderecha vive un muy buen momento. No sólo en Portugal, sino también en toda Europa y el resto del mundo; el auge reaccionario es global. El principal motivo del voto a CHEGA! ha sido la percepción de inutilidad del resto de partidos ante las faltas que azotan a todos, especialmente a los más vulnerables, como el precio de la vivienda. Tal vez, escuchando y atendiendo a estas personas, se podría evitar esta nueva ola.