Crítica: Los Aitas (2025)
Presentada a principios de semana durante el 28 Festival de Málaga, Los aitas (2025), la nueva película de Borja Cobeaga es la primera película de esta edición que se estrena en cines
Aunque con buenas historias y sobre todo graciosas, las comedias familiares de los últimos años no nos han dado más que un refrito de sus partes anteriores o incluso de otras cintas de la productora, pero el caso de Borja Cobeaga es muy distinto, porque lejos de ser una película rancia, algo muy fácil de caer dado los años en los que se ambienta, resulta ser una comedia brillante que consigue entrelazar la historia individuales y colectivas de sus personajes, con la Historia de España y Alemania de aquel entonces. Sin ser muy fan de este estilo de comedia, tengo que admitir que esta en particular me ha gustado. Ese entrelazado que comentamos es lo que logra que Los aitas (2025) sea una película muy divertida, en la que destacamos al personaje de Juan Diego Botto.
Los aitas (2025) va mucho más allá de su eslogan: “padre ochentero, implicación cero”, por eso creemos que la película va a ser un éxito, quizás el público infantil no se identifique con las protagonistas infantiles por ambientarse en una época que les queda lejana, pero estamos convencidos de que quienes fueron niños en esa época sí les llegará, ya sea al verse reflejados en algunas escenas o simplemente al recordar cómo era la época. También destacan otros elementos más técnicos como la música y la fotografía.
Sinopsis:
En la periferia obrera del Bilbao de finales de los 80, un equipo infantil de gimnasia rítmica se prepara para participar en un campeonato que se celebrará en Berlín. Ante la imposibilidad de que las madres acompañen a sus hijas, la tarea recaerá en los padres, que no parecen muy interesados en el viaje, ni en ese deporte, ni incluso en sus propias hijas. Será un largo viaje donde descubrirán, mientras cae el muro de Berlín, una nueva manera de ser padres.
Los aitas (2025), está disponible en cines desde el viernes 21 de marzo.