Moreno se escudará en la "irresponsabilidad" de la izquierda si no sale elegido, pese a su falta de acuerdo con Vox
Ataques a la izquierda y al Gobierno de Pedro Sánchez, defensa del "reformismo" de sus anteriores gobiernos y mensajes amables hacia Vox. Así ha sido el discurso de Juanma Moreno, líder del PP y candidato a la reelección a la Presidencia de la Junta de Andalucía, en la primera jornada de su investidura, a la que llega sin acuerdo con la Vox. La ultraderecha, como reconoce, es su única opción para regresar al Ejecutivo, porque la izquierda está "en el bloqueo".
La que está esperando para comenzar a andar será la legislatura de la vivienda, la seguridad jurídica y de la sanidad pública, asegura. Un mandato en el que buscará ampliar la "vía andaluza" generando "el consenso más amplío posible" para lo que pide a los grupos que "busquen la forma de contribuir a mejorar la vida y el futuro de los andaluces", que dice que debería estar "por encima de las discrepancias". "Quiero pensar que nos une el amor a Andalucía".
De este modo, el actual mandatario andaluz en funciones llega a la primera sesión de su investidura sin tener los números para mantenerse al frente de la Junta: los resultados electorales le dejaron a dos diputados de la mayoría absoluta y en manos de la ultraderecha, quien, de momento, no ha garantizado sus votos a favor.

En este sentido, ha atacado la "irresponsabilidad" de los grupos parlamentarios de la izquierda. PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía no han dudado en cerrar la puerta a entrar en una ecuación para investir a Moreno. "Su irresponsabilidad les hará responsables del futuro", espeta, al tiempo que culpa a los citados partidos de un posible cogobierno con la ultraderecha o de una plausible repetición electoral.
Existen, a su juicio, dos opciones de voto el próximo martes: "El bloqueo y quién sabe si repetir elecciones, con el perjuicio que traería, o interpretar con generosidad el mandato de los andaluces". Recuerda que le saca 18,8 puntos porcentuales al PSOE y 27,7 a Vox y que el PP, que consiguió una "victoria inapelable", es la opción favorita en las ocho provincias y en 599 municipios andaluces.
Caricias con distancia
Durante su discurso ha mandado mensajes a Vox. Sumando la lucha contra la okupación de viviendas en el centro de su futuro mandato trata de acercarse a los de Manolo Gavira, el hombre de Santiago Abascal en Andalucía.
Sin embargo, ha marcado distancias: el popular habla de "humanismo"; tiende la mano a los colectivos sociales que "trabajan a diario por una Andalucía mejor", incluidos los sindicatos que tanto odia Vox; y cierra la puerta a retrocesos en materia de derechos del colectivo LGTBIQ+. "Andalucía respeta la diversidad", apostilla.
"El pueblo andaluz puede tener la seguridad de que mi carácter y mis valores son sólidos y no cambiarán por la coyuntura política", manifiesta Moreno ensalzando su perfil moderado y plural. Frente a Gavira, Montero y Ayuso.
Claves del discurso
- Vivienda. En esta materia, Moreno reconoce que sus precios "condicionan" la vida de los andaluces. Promete una política "alejada del intervencionismo y de la demagogia". Apuesta por más suelo para construir, por la rehabilitación de 22.000 inmuebles y por ayudas directas y avales para la primera vivienda para los menores de 35 años, tanto en alquiler como en compra. También por la lucha contra la okupación y la inseguridad.
- Sanidad. Fue tema central de la campaña por "la utilización partidista" de la oposición, que "no ha tenido el respaldo de las urnas". Ensalza la apuesta por "más recursos, más organización y más capacidad de respuesta" y que "desde 2018 el presupuesto sanitario no ha dejado de aumentar un sólo ejercicio". Anuncia una ley de garantías para blindar que la financiación del SAS suba cada año, una "reforma profunda" en el sistema y la creación de "un polo de innovación en salud".
- Dependencia. Vivió un "giro sustancial" en la anterior legislatura con "más de 550.000 prestaciones concedidas" y reduciendo el tiempo medio de espera. Promete una "medida pionera" con el objetivo de paliar la "soledad no deseada" de un millón de personas en Andalucía con "fórmulas de acompañamiento": "Andalucía avanza teniendo en cuenta a todas las personas".
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Campo. Este bloque ha estado cargado de guiños a Vox: una "defensa firme" de los agricultores frente a la competencia de productos de otros países. Pide tiempo para aplicar el Pacto Verde Europeo, contra el que la ultraderecha carga constantemente, y "reglas claras para todos", al tiempo que habla de "prioridad comunitaria".
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Financiación autonómica. Juanma Moreno ha pedido "suficiencia financiera" para Andalucía, algo que con el actual sistema no es posible. Tampoco con el nuevo modelo presentado por el Gobierno de España, con María Jesús Montero como responsable. Dice que "mantiene el privilegio de los ricos" por tener "el pecado original del agravio". "Los andaluces no quieren eso, esperan que todos defendamos los intereses de nuestra tierra", apunta. Además, pide a los grupos un acuerdo plural sobre financiación autonómica, similar al de 2018.
"Casi nunca complaceré a todos", adelanta Moreno, quien asegura que sus decisiones "siempre van a tender al bien general". Con prisas por aprobar los presupuestos de 2027, el popular pide la confianza al Parlamento para "seguir transformando esta tierra de la mano de los andaluces" sin las "soluciones mágicas" que, asegura, "sí prometen otros". Fiel a una "Andalucía serena y de respeto que tiene un futuro brillante", busca ser reelegido mañana. Difícil sin acuerdos.