AMÉRICA LATINA

Cuba anuncia reformas para liberalizar su economía

El país caribeño se enfrenta a una dura crisis por el endurecimiento de las sanciones estadounidenses
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunciando las reformas liberalizadoras. Presidencia de Cuba/Estudios Revolución
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunciando las reformas liberalizadoras. Presidencia de Cuba/Estudios Revolución

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció este viernes un paquete de reformas para liberalizar la economía de la isla. Estas modificaciones, parte del Programa Económico y Social para el 2026, afectarán al turismo, la inversión extranjera y la burocracia del país, buscando sortear las sanciones estadounidenses, que se han endurecido en los últimos años, causando una dura crisis económica y energética.

Díaz-Canel aseguró que estas medidas son una respuesta a la situación económica global y nacional, no a las sanciones estadounidenses. "Son tiempos en los que hay que cambiar", ha asegurado el dirigente cubano.

Pese a que las reformas ya han sido anunciadas, deben ser aprobadas por el Politburó del Partido Comunista de Cuba, compuesto por 16 miembros del partido, más Díaz-Canel, quien es Primer Secretario del PCC.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, en el vídeo en el que anuncia las medidas liberalizadoras. Presidencia de Cuba/Estudios Revolución
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, en el vídeo en el que anuncia las medidas liberalizadoras. Presidencia de Cuba/Estudios Revolución

Principales reformas

Ventajas para el sector privado: se ampliará el número de actividades económicas permitidas a las empresas privadas, permitiendo que participen en más sectores de la economía y en condiciones más competitivas con las empresas estatales. También se facilitará administrativamente la creación y gestión de empresas.

Descentralización económica: los municipios gozarán de más autonomía para captar y gestionar recursos e inversiones, reduciendo el control a los ministerios y otros organismos estatales.

Flexibilización de las empresas estatales: pese a que se busca fortalecer a las mismas, se espera que adopten criterios más empresariales que burocráticos.

Facilitación del comercio con el exterior: se intentará reducir el número de intermediarios presentes tanto para exportar como para importar, facilitando a las empresas privadas y estatales participar en el comercio internacional. Además se quiere incentivar la importación de bienes relacionados con la producción.

Búsqueda de "nuevos actores" para el sector turístico: después de que grandes empresas hoteleras extranjeras, como las españolas Meliá Hotels International (que cesó la gestión de 15 hoteles) e Iberostar Hotels & Resorts (que dejó de operar en 12 de sus 18 hoteles), así como la canadiense Blue Diamond Resorts (que se retiró de 62 establecimientos), abandonaran parcial o totalmente el país por miedo a represalias económicas estadounidenses, Cuba busca ahora reemplazarlas.

Un hotel en la Habana. EFE/Ernesto Matrascusa
Un hotel en la Habana. EFE/Ernesto Matrascusa

Reformas en los subsidios: la isla priorizará dar subsidios a familias necesitadas, reduciendo así el número de productos que gozan de subsidios universales.

Reducción de la burocracia: el Gobierno considera que el aparato estatal es demasiado pesado y costoso para la situación actual, por lo que prevé la reducción de ministerios, organismos y cargos administrativos.

Sanciones estadounidenses

La situación actual de Cuba no puede entenderse sin considerar las sanciones aplicadas desde hace décadas por el Gobierno de los Estados Unidos. 

En 1959 triunfa la Revolución Cubana encabezada por Fidel Castro. Tras ello comenzaron las tensiones entre EEUU y Cuba, destacando eventos como la fracasada invasión estadounidense de Bahía de Cochinos en 1961 o la crisis de los misiles en el '62. Es por estas que los presidentes Eisenhower y Kennedy aplican las primeras sanciones, restringiendo comercio, transacciones y viajes.

Estas sanciones se renuevan por los distintos presidentes hasta que, en 1977, el recién electo Jimmy Carter decide suavizarlas un poco, sobre todo en los sectores comercial y turístico.

Sin embargo este periodo de flexibilidad acaba cuando, en 1982, Ronald Reagan endurece de nuevo las restricciones. Sus sucesores, George H. W. Bush y Bill Clinton, mantienen la línea dura y endurecen el embargo, prohibiendo, entre otras cosas, que filiales extranjeras de empresas estadounidenses comercien con Cuba, que los barcos que hayan atracado en la isla entren en EEUU sin dejar 180 días de margen y que empresas extranjeras comercien con el país caribeño.

Esto continúa hasta 2014, cuando Obama decide flexibilizar el embargo, restableciendo las relaciones diplomáticas y suavizando restricciones a viajes, envío de remesas y algunas acciones comerciales. Además, en 2015, eliminó a Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, en la que llevaba desde 1982.

El presidente estadounidense, Donald Trump, durante una transmisión el 4 de mayo en la que insistió en una "toma de control amistosa de Cuba". La Casa Blanca
El presidente estadounidense, Donald Trump, durante una transmisión el 4 de mayo en la que insistió en una "toma de control amistosa de Cuba". La Casa Blanca

De nuevo este acercamiento se ve frustrado por la llegada de un nuevo presidente. En este caso sería Donald Trump quien endureciese las sanciones en 2017, restringiendo viajes, remesas y operaciones con empresas vinculadas al Estado cubano y permitiendo demandas contra empresas que utilicen propiedades nacionalizadas en Cuba.

Pese a que Joe Biden suavizó algunas medidas en 2022 y en 2025 retiró de nuevo a Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo —en la que había sido reincorporada en 2021—, Donald Trump revirtió estas decisiones tras regresar al poder y endureció especialmente las sanciones contra colaboradores internacionales y la empresa petrolera cubana CUPET. Estas medidas han agravado los problemas energéticos de la isla y han provocado interrupciones en servicios básicos, así como dificultades en aeropuertos y puertos.