Sin acuerdo con Vox

Moreno, en riesgo real de perder su primera investidura desde 2018

El líder popular perderá hoy la primera votación para ser reelegido presidente andaluz con la negativa de todos los grupos, incluido Vox
El presidente en funciones de la Junta, Juanma Moreno, en una imagen de archivo / Parlamento de Andalucía
El presidente en funciones de la Junta, Juanma Moreno, en una imagen de archivo / Parlamento de Andalucía

Juanma Moreno se enfrenta hoy al que puede ser su primer fracaso en una investidura. El popular nunca ha necesitado una segunda votación: en 2019 pudo conseguir aunar a Ciudadanos y a Vox por el ansia de las derechas de echar al PSOE de la Junta tras 37 años y en 2022 impuso el rodillo de la mayoría absoluta. Sin embargo, la coyuntura política tras el 17M (el PP se quedó a dos de la absoluta) y la falta de acuerdos con la ultraderecha obligarán, previsiblemente, a Moreno a intentarlo el próximo jueves. Aunque le valdría con la mayoría simple, Vox se niega a abstenerse. 

El pasado lunes, el portavoz de Vox en el Parlamento de Andalucía, Manolo Gavira, negaba que existiese un pacto entre PP y Vox y anunciaba que su voto sería de rechazo. De esta forma, el partido de Santiago Abascal enfría las expectativas de Moreno que pretendía ser presidente lo antes posible y, tras el verano, presentar los presupuestos con su aprobación garantizada. 

Mientras que Moreno pronunciaba su discurso, el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, desde Madrid, auguraba el 'no' de su grupo autonómico. Dijo que "todavía falta" acordar "medidas, plazos de cumplimiento y garantías". "Como siga por ese camino será en tercera, cuarta... o nunca", advertía. 

Por su parte, el líder ultra en Andalucía aseguró que "el Partido Popular dejó 12 días desde las elecciones" antes de negociar, tiempo que "podíamos haber aprovechado". Confiaba, no obstante, en que la "voluntad de llegar a acuerdos que tenemos cristalice". Sobre el discurso que pronunció el pasado lunes el candidato reconoció "cosas que nos gustan", aunque echó en cara la falta de referencias al "problema" de la inmigración. El portavoz del PP, Antonio Martín, le emplazó a la sesión de hoy: "Todo lo que los grupos quieran que desarrolle el candidato, lo podrán pedir en un debate largo que durará seis horas y media, mínimo".

En su discurso, Moreno ensalzó el "reformismo" de sus dos mandatos y pidió "responsabilidad" e "interpretar con generosidad el mandato de los andaluces". Además, avanzó en el camino de culpar a la oposición de su plausible fracaso en la votación de esta tarde. 

La "irresponsabilidad" de PSOE, Adelante y Por Andalucía "les hará responsables del futuro", refiriéndose a un cogobierno con la ultraderecha y a una posible repetición electoral. De esta forma, el malagueño comenzó a preparar el relato en el que se escudará si finalmente el Parlamento rechaza con el voto unánime de todos los partidos que no son el suyo convertirlo, de nuevo, en presidente. 

En la bancada de la izquierda, María Márquez, portavoz adjunta del PSOE-A en el Parlamento, asegura que es una "humillación sin precedentes" que el futuro de Andalucía se decida "en un despacho de Madrid", el de Santiago Abascal. "En 2018 tuvimos que esperar a que Santi llamara a Juanma para que en Andalucía se formara gobierno y, hoy, mientras Moreno alardeaba de 'vía andaluza', desde Madrid Vox decía cuál es el futuro de Andalucía". 

A su juicio, "lo importante" no es "el teatro" que, dice, escenifican populares y ultraderechistas en torno a las negociaciones para la investidura de Juanma Moreno, sino "qué están tramando y qué están escribiendo en esos despachos de Madrid contra los andaluces". 

El portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, dijo que ayer era "el día de que Moreno viniera a dar seguridad a las personas LGTBIQ+, a las personas migrantes y a los trabajadores" y no hizo "nada de eso". "En materia de sanidad ha llegado a decir que el problema de la sanidad es que nosotros la desprestigiamos. Él que tiene a más de un millón de andaluz y andaluza en lista de espera no, nosotros cuando criticamos", criticó en una atención a los medios.

Para Por Andalucía la "vía de la moderación" de Moreno está muerta. Antonio Maíllo, portavoz de la coalición de izquierdas, aseguraba este lunes que se certificó en el discurso de Moreno "la defunción de esa vía por los hechos". También cargó contra la "opacidad" de sus negociaciones con la ultraderecha y dijo que el malagueño le "toma el pelo" a los andaluces.

De esta forma, en unas horas llegará el primer gran examen de una legislatura que, aún sin haber empezado, se demuestra movida. Juanma Moreno necesita 55 diputados, dos más de los que tiene. Necesita que Vox entre por el aro y le de ese empujón. Por el momento, se prevé que esta tarde el popular asistirá a su primera investidura fracasada