MUNDIAL 2026

¿Qué le falló a la Selección Española ante Cabo Verde?

La ausencia de extremos puros y el mal desempeño colectivo del equipo condenaron a los nuestros al fracaso en el día del debut
El once titular de España ante Cabo Verde
El once titular de España ante Cabo Verde / EFE

En el cuarto día del Mundial 2026, llegaba el debut de España. Parecía un partido sencillo, asequible, contra el rival a priori más débil de todo el grupo H. Era una mañana (en horario norteamericano) para ganar en Atlanta; para demostrar al Mundo que hemos viajado a la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá con la intención de escribir nuestro nombre en la historia. Pero, para sorpresa de todos, La Roja no pudo romper el muro defensivo de Cabo Verde y no se pasó de las tablas

Veníamos de una racha de 30 partidos oficiales invictos, en los que España había practicado un fútbol ofensivo muy divertido de ver e incluso protagonizado varias goleadas contundentes. El equipo que ha construido Luis de la Fuente parecía una máquina imparable. Sin embargo, ayer nos llevamos un golpe de realidad. ¿Qué es lo que provocó que la selección se la pegara en el día del primer duelo de la fase de grupos?

Sin desborde por las bandas

Si hay algo que resulta evidente es que el papel de Lamine Yamal y Nico Williams por las bandas es esencial para el esquema de Luis de la Fuente. Ese punto de verticalidad que le había faltado a la España de Luis Enrique se lo aportaron a la de ahora la irrupción del extremo culé y la consolidación del del Athletic, y fue ello lo que nos guio a ser campeones de Europa hace dos años. Por lo que era evidente que los íbamos a echar de menos en el once titular. Lo que nadie se esperaba es que hasta el punto de no conseguir superar a la defensa de una de las selecciones que estaba debutando en un Mundial.

Los extremos Lamine Yamal y Nico Williams, que aún no se han recuperado del todo de sus lesiones
Los extremos Lamine Yamal y Nico Williams, que aún no tienen rodaje tras sus lesiones, en 2024 con la selección / RTVE

Con el extremo de Osasuna Víctor Muñoz en las mismas, también recuperándose todavía de una lesión, el seleccionador optó por darle las bandas a dos jugadores que no son extremos puros: Gavi y Ferrán Torres. Ninguno de los dos consiguió suplir el papel fundamental que desempeñan Nico y Lamine para La Roja, al ser futbolistas con características muy distintas. En cualquier caso, no solo ellos dos completaron un partido muy por debajo de su nivel habitual. Basta con decir que, para frenarnos, Cabo Verde solo necesitó hacer una falta en todo el partido.

Problemas estructurales

Pocos se salvaron en la Selección Española en el día de ayer. Un planteamiento poco acertado por parte de De la Fuente y el mal desempeño del equipo hicieron que España no se pareciese a España. Las ocasiones (no muchas) que hubo para marcar las solventó con autoridad Vozinha, ese portero de Cabo Verde que a sus 40 años se llevó el MVP, que juega en la Segunda División de Portugal y que ha maravillado al planeta entero. Cucurella fue prácticamente el único recurso arriba en la primera parte con varias llegadas por banda, lo que habla muy bien del lateral pero no deja de resultar preocupante. Hasta 30 minutos tardó Mikel Oyarzabal, la referencia en la zona del nueve, en conseguir tocar la pelota una sola vez.

Otro error que hizo que la selección no fuese capaz de sortear el entramado defensivo de una Cabo Verde que ni siquiera intentó atacar fue que los tres del centro del campo se pisaron entre ellos. No cabe duda de que Rodri, Fabián y Pedri son de los mejores del mundo en el medio, pero el capitán jugó a un ritmo lento impropio de él, con muchas imprecisiones; mientras que el de Los Palacios y el canario ocuparon posiciones demasiado adelantadas para dos interiores creativos acostumbrados a ver el fútbol más de cara. Especialmente Pedri, como mediapunta, pierde mucho y no da todo lo que nos podría dar en un doble pivote. Si los tres van a seguir jugando juntos, hay que pensar en cómo reubicarlos para que esto no vuelva a suceder.

Cambios tardíos

Cuando las cosas no funcionan, lo natural es mover el banquillo. Pero el primer cambio de España no llegó hasta alrededor del 70', cuando entraron Lamine Yamal y Mikel Merino por Gavi y Fabián. Si bien no podemos obviar que ambos no estaban en condiciones físicas de salir mucho antes, tras haber estado apartados en los últimos meses de los terrenos de juego por distintas lesiones, extrañó que Luis de la Fuente no intentara hacer algún retoque empatando a cero contra una selección de menor calidad y que era la que estaba imponiendo el tipo de partido que quería. 

Dani Olmo frente a Cabo Verde
Dani Olmo no saltó al campo hasta el 80' / EFE

Hasta el minuto 80 tampoco entró al campo Dani Olmo, una de las soluciones que a todos se nos venían a la cabeza ante un bloque bajo por su capacidad de moverse entre líneas y generar espacios. El '10' apenas tuvo tiempo de hacer mucho, pero mostró detalles de calidad como una dejada a Oyarzabal que invitan a pensar que con él en el campo la segunda mitad podría haber sido más fluida. También sorprende que en busca del gol a la épica en los últimos diez minutos, por lo menos, Borja Iglesias no acompañara a Nico Williams para ingresar en el terreno de juego. De hecho, España ni siquiera agotó las cinco sustituciones a pesar del mal partido que estaba realizando.

Cuando llega el Mundial...

Parece dar igual el estado de forma en el que llegue la Selección Española a los Mundiales. La maldición que arrastramos en esta competición no tiene fin. Desde que consiguiéramos la primera estrella en 2010, tan solo hemos sido capaces de ganar tres partidos en tres Copas del Mundo: a Australia en 2014, a Irán en 2018 y la goleada a Costa Rica en 2022. Todos en fase de grupos. 

La reacción debe llegar desde ya en el encuentro contra Arabia Saudí, que ya ha conseguido empatar a uno frente a la selección uruguaya, nuestro rival más fuerte en grupos. Ni el míster ni los jugadores tuvieron su mejor día ayer, aun así, lo que hay que hacer es corregir los errores de cara al domingo, quitarnos la etiqueta de favoritos a nosotros mismos, recuperarla en el campo y darle la vuelta a esta decepción desde la humildad. Solo así se construyen grandes cosas, como lo logramos en la Euro. 

Lo que queda claro, como era evidente, es que el Mundial no va a venir regalado, y que por mucho que tengamos una selección solvente que con este lleva ya 31 encuentros oficiales sin perder, aquí empieza una historia nueva. Me gustaría decir que sirve de algo pensar que nos sucedió algo similar en Sudáfrica 2010, cuando comenzamos perdiendo contra Suiza; o que le pasó a Argentina en Qatar 2022, que se proclamó campeona tras caer en el debut contra Arabia, nuestro próximo rival. Pero será mejor centrarse en derrotar al conjunto arábigo antes de nada, porque la carta de presentación de la Selección Española no ha sido ni de lejos la esperada.