REPORTAJE

Alvise, imputado: del discurso contra la 'casta' a la financiación ilegal de su partido

El líder de SALF ha sido citado por el Tribunal Supremo por presunta financiación irregular de su partido
Alvise Pérez, líder de SALF, en un montaje / J.P.
Alvise Pérez, líder de SALF, en un montaje / J.P.

Lo que empezó como una cruzada contra la "casta" ha terminado envolviendo en ella al propio cruzado. Luis 'Alvise' Pérez, líder de la formación política Se Acabó La Fiesta (SALF), ha sido citado por el Tribunal Supremo como imputado por financiación irregular. La fecha a la que ha puesto declaración el magistrado Julián Sánchez Melgar ha sido el próximo 11 de julio. Según el diario El País, amparado en una providencia a la que tuvo acceso Europa Press y se hizo pública este pasado martes, así como por lo que consideró la Sala de lo Penal cuando abrió el caso, se investiga al líder de SALF por delitos graves: financiación ilegal de partido, estafa, apropiación indebida, blanqueo de capitales y falsedad documental en la financiación electoral. 

El contraste entre el discurso público de Alvise y en lo que ha derivado no puede ser más elocuente. Quien se había erigido como azote de los políticos —al más puro estilo distópico de Antonio Recio— y adalid de la "regeneración política", ahora está imputado con claros indicios de haber eludido la transparencia que exigía a otras formaciones políticas. El Supremo ampara su imputación considerando que encajaría en el delito de financiación ilegal de partidos políticos, ya que "es de aplicación a los hechos el artículo 149 de la Ley Orgánica de Régimen Electoral General (LOREG), en cuanto refieren una conducta sobre elusión de los deberes de contabilidad y control de ingresos de los partidos políticos". Es decir, Alvise habría eludido esos deberes y controles. 

Anteriormente, también había sido investigado por acosar a una fiscal de Delitos de Odio, Susana Gisbert, o por difundir una PCR falsificada de Salvador Illa. En la actualidad, la nueva línea de investigación involucra a empresarios como Luis Romillo (Luis Cryptospain en redes sociales), quien le habría dado al agitador ultra una cantidad de 100.000 euros para su campaña europea. Él también tendrá que declarar el mismo día que Alvise frente al Alto Tribunal tras haber participado en lo que ha terminado ser una estrategia de provocación mediática manchada por una red de financiación irregular. Lo que decía Alvise de “que caiga todo el que tenga que caer”, cobra ahora un tinte paradójico