El ataque de Trump a las agencias de información
Entre las nuevas decisiones tras la llegada al poder de Trump, está reducir drásticamente las agencias de información gubernamentales del país con influencia internacional. Esta iniciativa afecta a la agencia USAGM, Agencia independiente del Gobierno estadounidense. Es responsable de medios como Voice of America (VOA), fuente de información internacional en 50 idiomas.
El pasado viernes, el presidente firmó una orden ejecutiva con el objetivo de eliminar siete agencias federales. Entre las medidas se contempla cancelar los contratos públicos de USAGM, empresa matriz de otras agencias internacionales de gran relevancia y bagaje. El sábado continuaba esta jugada de la Casa Blanca, llegando así el recorte a VOA, principal medio estatal. Más de mil trabajadores de VOA recibieron mediante un simple correo electrónico su baja administrativa en la empresa.
VOA ha servido para difundir y transmitir información veraz en momentos de crisis en regímenes autoritarios e incluso contra la propaganda nazi, ya que se fundó en 1942.. Ha actuado como vehículo fundamental para garantizar la libertad de prensa y valores democráticos, sirviendo al ciudadano. Con la llegada al poder del líder republicano, estas garantías se están viendo amenazadas. La organización cuenta con un presupuesto aproximado de 270 millones de dólares, tiene más de 2000 empleados y una audiencia semanal estimada de más de 361 millones de personas.
Organizaciones con gran importancia en la prensa, como Reporteros Sin Fronteras exponen que este recorte en la financiación de USAGM “amenazan la libertad de prensa en todo el mundo y anula 80 años de historia estadounidense en apoyo del libre flujo de información”. Además, figuras como Jan Lipavsky, ministro de Asuntos Exteriores checo utilizaron X para expresar su descontento “ desde Bielorrusia hasta Irán, desde Rusia hasta Afganistán, RFE y la Voz de América se encuentran entre las pocas fuentes gratuitas para quienes viven sin libertad”.
Washington justifica la decisión como parte de un esfuerzo por reducir gastos gubernamentales, pero los opositores argumentan que esto elimina un pilar clave del compromiso estadounidense, con valores democráticos y con la libertad de prensa.