Análisis internacional

Macron advierte a Israel que la Unión Europea podría romper acuerdos si continúa ignorando el derecho internacional

Desde Palestina, las palabras de Macron despiertan una mezcla de expectativa y cautela. ¿Es este el principio de un cambio real en la política europea hacia Gaza?

El presidente francés Emmanuel Macron, ha lanzado una advertencia directa a Israel en un momento crítico del conflicto en Gaza; en una rueda de prensa celebrada en Bruselas junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, Macron señaló que la Unión Europea (UE) podría suspender su acuerdo de asociación con Israel si el gobierno de Benjamín Netanyahu continúa con sus ataques en Rafah y no respeta el derecho internacional humanitario.

“Si no hay un cambio de actitud del gobierno israelí, Francia está dispuesta a asumir sus responsabilidades”, afirmó el mandatario francés, aunque no detalló medidas concretas, sus palabras abren la puerta a una posible suspensión del acuerdo que regula las relaciones políticas, comerciales y diplomáticas entre la UE e Israel desde el año 2000.

La declaración llega en un momento de máxima tensión, Israel ha intensificado sus operaciones militares en Rafah, una ciudad al sur de la Franja de Gaza donde más de un millón de palestinos desplazados se encuentran aglomerados en condiciones extremadamente precarias.

Los ataques han provocado decenas de muertos y heridos, y las organizaciones humanitarias advierten de una catástrofe aún mayor si la ofensiva continúa.

Posible giro político en EU, ¿beneficio o desventaja?

La Unión Europea ha mantenido durante años una posición imparcial respecto al conflicto entre Israel y Palestina. Aunque oficialmente defiende la solución de los dos Estados y condena la violencia de ambas partes, ha sido criticada por su falta de acción concreta, especialmente en lo referente a la ocupación y los asentamientos ilegales.

El Acuerdo de Asociación UE-Israel es uno de los pilares de esa relación, fue firmado en 1995 y en vigor desde 2000. Este acuerdo permite el acceso preferente de productos israelíes al mercado europeo y fomenta la cooperación en ciencia, seguridad, tecnología y cultura, sin embargo, incluye una cláusula clara: “ambas partes deben respetar los derechos humanos y los principios democráticos”. Esa cláusula ha sido ignorada sistemáticamente, según denuncian múltiples organizaciones de derechos humanos.

Desde Palestina, las palabras de Macron han sido recibidas con una mezcla de esperanza, cansancio y desconfianza, para muchas personas, es la primera vez en años que una potencia europea plantea públicamente la posibilidad de tomar medidas concretas contra Israel.

“Llevamos meses escuchando declaraciones y comunicados, mientras los bombardeos no cesan”, comenta Salim A., trabajador humanitario en Gaza. *“Si Europa de verdad suspende el acuerdo, sería una señal fuerte de que no todo está perdido”.*La respuesta desde los territorios ocupados y los migrantes palestinos es clara: las palabras importan, pero los hechos aún más.

“Lo hemos escuchado antes, condenas, preocupación, llamados a la paz... pero la ocupación sigue, los asentamientos siguen, y ahora también esta guerra”, “Necesitamos acciones que cierren los acuerdos, que impongan sanciones, que protejan a los civiles. Solo así creeremos que Europa ha cambiado”, dice Layla M activista en Ramala.

Palestina lleva años denunciando la doble cara de muchas potencias occidentales, que condenan los crímenes de guerra en otras partes del mundo pero se muestran tibios cuando se trata de Israel. La ofensiva actual sobre Gaza ha hecho que esa crítica crezca también dentro de Europa, hay protestas en varias ciudades, dimisiones en cargos públicos, e incluso llamados a embargos de armas.

La gran incógnita es si las palabras de Macron se traducirán en hechos. Francia tiene peso dentro de la Unión Europea, pero no puede actuar sola, la suspensión del Acuerdo de Asociación requeriría el apoyo de una mayoría cualificada entre los Estados miembros. Varios países como Alemania, Hungría o República Checa, han mostrado posturas favorables a Israel incluso en momentos de gran tensión.

Aun así, el discurso de Macron marca un punto de inflexión en el lenguaje diplomático y esto, para una población que se siente abandonada, ya es un paso.

Por ahora, Palestina sigue resistiendo en medio de los escombros y aunque la esperanza es frágil, aún queda espacio para imaginar una comunidad internacional que al fin, actúe con coherencia.