El caso Grillo

Represión, violencia, odio. En otras palabras, el gobierno de Milei

La agresividad característica del gobierno de Javier Milei está presente desde el primer día de campaña. La necesidad de humillar, atacar y deshumanizar a sus opositores políticos, a los periodistas y, en definitiva, a cualquier persona que discrepe con sus ideales, se aprecia en cada una de sus intervenciones. "Zurdos de mierda", "soretes", "ensobrados", "pedófilos". Las consecuencias del dictado de un discurso tan bruto, hostil, violento y, sobre todo, inadecuado para un presidente, se ven y se sienten desde el 10 de diciembre de 2023; la más evidente, quizá, y representativa de estos 17 meses de gestión, tiene nombre y apellido: Pablo Grillo.

A Pablo Grillo le abrió la cabeza un gendarme con un cartucho de gas lacrimógeno. Estaba sacando fotos como periodista independiente en la cobertura de la marcha para la defensa de los jubilados y terminó en el piso, inconsciente, con una fractura craneal y pérdida de masa encefálica. Llevaba dos meses internado, estaban a punto de darle el alta y ahora lo van a tener que volver a operar por un cuadro de hidrocefalia.

Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, afirmó que el gendarme "tiró como tenía que tirar". Que el proyectil "no salió en horizontal" y que los videos que demuestran exactamente lo contrario no son rigurosos ni profesionales. Previamente, había tildado a Grillo de "militante kirchnerista". Hasta da la sensación de que estuviera justificando que le hayan abierto la frente de un disparo por no coincidir ideológicamente con ellos. Pero no creo, ¿no? Milei, para sorpresa de nadie, y con la calidez que tanto lo caracteriza, la respaldó: "Los buenos son los de azul y los hijos de puta, que andan con trapos en la cara, rompen y queman autos, y amenazan a toda la gente porque no quieren perder sus curros son los malos".

Casi lo matan. Pablo Grillo estaba haciendo su trabajo y casi lo matan. ¿Por qué? ¿Por sacar fotos? ¿Por militante? ¿A qué les suena la persecución de todo aquel que piense distinto? Abran los ojos y hagan memoria. El pueblo argentino ya vivió esta historia, hace poco más de 40 años. Es una lástima que algunos no se acuerden.