ANIVERSARIO

20 años de la aprobación del matrimonio igualitario en España

Dos décadas después, España consolida derechos mientras persisten los retos contra la LGTBI-fobia
Primera Boda Gay en España Carlos Baturin (Dcha) y Emilio Menendez (Izda) contraen matrimonio en el ayuntamiento de Tres Cantos
Primera Boda Gay en España Carlos Baturin (Dcha) y Emilio Menendez (Izda) contraen matrimonio en el ayuntamiento de Tres Cantos

Emilio y Carlos fueron los pioneros que dieron tono a la marcha nupcial igualitaria en España. Una pareja homosexual que, por primera vez en la historia del país, por fin pudieron dejar reflejada su condición de matrimonio en el registro civil. Este año se cumplen dos décadas desde que entró en vigor la ley de matrimonio igualitario que antes no permitía que dos personas del mismo sexo contrajeran este enlace.

Carlos falleció el año pasado tras una larga enfermedad, pero su lucha es eterna. También lo fueron sus declaraciones frente a los que rechazaban que homosexuales pudieran darse el "sí, quiero", pues él denunciaba que les consideraban "ciudadanos de segunda" y no pensaba tolerarlo. Ajenos al revuelo mediático, la pareja formalizó su vínculo tan solo siete días después de la aprobación de la legislación, ya que tenían miedo de que al poco tiempo la tumbase el Tribunal Constitucional. Para la suerte de todos, no fue así. Siete años después, en 2012, el TC rechazaba el recurso presentado por el Partido Popular, amparado en que la norma "desnaturaliza la institución constitucional del matrimonio". 

De repente, quienes llevaban años compartiendo vida, pero no una felicidad completa, pudieron acceder a derechos como la herencia o la adopción conjunta. También cambió la manera en que muchas familias se percibían a sí mismas. Padres y madres pudieron acompañar a sus hijos en el altar sin esconder ni justificar su orientación sexual. Para muchos, el matrimonio igualitario no fue solo un avance legislativo, sino una reafirmación de que sus vidas y amores tenían el mismo valor que los de cualquier otra persona. Las aulas, los centros de trabajo y los medios empezaron a hablar de diversidad con más naturalidad, aunque aún quedara camino por recorrer.

Según un barómetro del CIS, el 79% de la población española está a favor de la norma. No obstante, es una evidencia que los delitos de odio en materia de LGTBI-fobia se han duplicado en el último año, como muestra el informe de 40db que recoge un preocupante repunte. "Antes que nosotros, lo hicieron Bélgica y Holanda (...) No hemos sido los primeros, pero tengo por seguro que no seremos los últimos", pronosticaba el presidente José Luis Rodríguez Zapatero en su defensa de la norma ante la Cámara Baja. "Cada derecho y libertad ha sido el fruto del esfuerzo y sacrificio de muchas personas que debemos reconocer", concluía el socialista. 

En el texto del Código Civil tan solo se introdujo una modificación de una línea, que establecía textualmente que "el matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente sexo". Una frase que, lejos de ser simbólica, brindó libertad a todo un país. Una libertad que, colectivo y políticos advierten, está en riesgo, porque "los derechos se conquistan pero hay que mantenerlos".