Las "deplorables condiciones" de la residencia universitaria de la UMA

Los estudiantes denuncian el mal estado de las instalaciones de la residencia Alberto Jiménez Fraud
Imágenes enviadas por los universitarios de la residencia / UNIVERSITAS
Imágenes enviadas por los universitarios de la residencia / UNIVERSITAS

Cortinas rotas, bañeras oxidadas, colchones y sofás en condiciones insoportables, fogones sin funcionar, paredes con humedad, techos a medio hacer, cajones rotos y otras tantas imágenes que se ven a diario en la residencia Alberto Jiménez Fraud de la Universidad de Málaga. "Tuve que aguantar un mes entero con una plaga de cucarachas", declara a este medio uno de los estudiantes. "Estuve un cuatrimestre entero pidiendo que me cambiaran el colchón porque se me hincaban los muelles de las malas condiciones en las que estaba. Me dolía muchísimo la espalda”, indica otra universitaria. 

El vicerrectorado que se encarga de las infraestructuras de la UMA ha alegado que se aumentarán las plazas "sin cambios estructurales en la residencia". Es decir, que a pesar del deplorable estado, no se pretenden mejorar las instalaciones. “Tenemos dos fogones que funcionan mal para cocinar 4 personas, y además un frigorífico para las 4. Nos apañamos como podemos” denuncian los residentes. Los estudiantes demandan que "si ya viven en condiciones deplorables, ¿Cómo pretenden meter a más personas en un piso donde a duras penas conviven 4? ¿Cómo pretenden que en un frigorífico quepan las cosas de 6 personas, que 6 personas compartan la misma ducha (donde se agota el agua caliente) y que además no haya conflictos?", han añadido en declaraciones a este medio. Los residentes universitarios manifiestan una importante preocupación ante la situación y aseguran que quieren luchar "para que la decisión se eche atrás".

Cambios en la residencia

Hace apenas una semana, el Consejo de Gobierno de la UMA ha decidido eliminar las habitaciones individuales y establecer un modelo mayoritariamente de habitaciones dobles. Este cambio dependerá del proceso de licitación de la empresa que gestione la residencia y de cuándo se resuelva el concurso. Si esto ocurre se aplicaría después del periodo de matrículas, la distribución de habitaciones se mantendría igual por ahora. Además, la empresa que resulte adjudicataria deberá realizar mejoras en las instalaciones para garantizar que sea viable compartir espacio con hasta seis personas en algunos casos. Es importante destacar que los pisos adaptados se mantendrán sin cambios y que las habitaciones individuales solo estarán disponibles en casos muy excepcionales.

Esta decisión ha sido tomada por el Vicerrectorado de Infraestructuras junto con el de Igualdad y Acción Social, sin informar previamente ni al director académico de la residencia ni a la propia gestión de la misma. Aún quedan muchas dudas por resolver, como qué tipo de mejoras se van a hacer y cómo afectarán a la calidad de vida de los residentes. 

En una entrevista realizada por 101TV Málaga, el vicerrector, Salvador Merino, expuso que "ante la escasez de vivienda y de plazas que tienen los estudiantes, que se quedaban miles de estudiantes fuera de la lista, decidimos convertir todas en doble”. “Esto nos ha permitido pasar de 257 plazas a 357”, afirmó. El vicerrector defiende que se realiza este cambio teniendo en cuenta el fin social que tiene la residencia Jiménez Fraud de la UMA. No obstante, el objetivo se está viendo truncado, como así demuestran las imágenes que los estudiantes han enviado a este medio.

Los precios

Actualmente, la distribución de la residencia es la siguiente: existen pisos de dos personas (en una habitación una litera), de tres (una habitación individual y una compartida), y de 4 (dos individuales y una compartida). En todas las habitaciones compartidas se cuenta con una litera para dos usuarios. Al contrario de lo que indicaba 101TV, que afirma que el precio individual es de 500 €, los estudiantes pagan aproximadamente 300€ al mes, según han indicado los propios residentes. En contraposición, cada persona de la habitación compartida paga aproximadamente 200€. El precio no es exacto, ya que se tienen en cuenta los gastos de luz y agua de cada piso. Además, los pisos de cuatro personas cuentan con un aseo y un baño.