24 HORAS DE LE MANS

Las 24 Horas de Le Mans, la máxima de la resistencia

186 pilotos tendrán el Circuit de La Sarthe entre ceja y ceja con el objetivo de hacerse con una de las carreras más prestigiosas del mundo
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La edición de 2026, marcada por el debut de Genesis, será una de las más apretadas de la historia / DPPI

Si hay una carrera que todo piloto quiere ganar, es esta. Durante veinticuatro horas, el planeta Tierra se detiene, y la atención de todo el mundo del motor se posa sobre el Circuit de La Sarthe. Un auténtico templo del automovilismo. Un circuito que aprovecha carreteras públicas, rodeado de zonas de césped con tiendas de campaña, y en el que se respira ese espíritu de carreras puro. Aquí se han vivido cientos de historias memorables. Ha llegado el momento de las 24 Horas de Le Mans, la máxima carrera de resistencia del mundo.

Un trasfondo extraño y trágico

A inicios del siglo XX el automovilismo era totalmente diferente a lo que conocemos hoy en día. Actualmente estamos acostumbrados a ver carreras en circuitos cerrados, pero en la primera década del siglo pasado las carreras se disputaban entre las principales ciudades europeas. La París-Berlín de 1901 y la París-Viena de 1902 fueron las primeras manifestaciones de un automovilismo de resistencia, en el cual el objetivo no era demostrar la habilidad del piloto, sino la durabilidad del coche. En una época en la que los motores eran muchísimo más frágiles y en la que los terrenos por los que los coches pasaban no estaban ni asfaltados, completar este tipo de distancias era una auténtica proeza para los fabricantes.

Sin embargo, todo cambió en 1903, durante la carrera de París-Madrid, una cita que uniría las dos capitales en un trayecto dividido en tres etapas. A pesar de ser la cita más ambiciosa, con más de 200 coches inscritos, la seguridad fue totalmente dejada de lado. La carrera se llevó a cabo en carreteras abiertas al tráfico, lo que provocó atropellos a espectadores, choques contra árboles y accidentes entre monoplazas que acabaron con la vida de al menos ocho personas. El gobierno francés detuvo la carrera a la altura de Burdeos, y prohibió este tipo de carreras para siempre.

Marcel Renault, cofundador de la mítica marca francesa, falleció durante la París-Madrid de 1903 / Dominio público
Marcel Renault, pilotando durante la carrera París-Madrid el 24 de mayo de 1903 / Dominio público

Así, en 1922, con el automovilismo de resistencia detenido por la tragedia, tres hombres idearon el concepto de las 24 Horas de Le Mans: Georges Durand, secretario del Automobile Club de l'Ouest (ACO), Charles Faroux, periodista de motor y Emile Coquille, financiero. Faroux imaginó la carrera como una prueba para los sistemas de iluminación de los coches, y diseñó una carrera de ocho horas con un tramo nocturno. Afortunadamente para la historia del automovilismo, Coquille vio el potencial de la idea y decidió hacerla de veinticuatro horas, sin interrupciones.

De esta manera, en 1923 se dio la primera edición de las 24 Horas de Le Mans. 33 coches, casi todos de fabricantes franceses, tomaron la salida en un día de tormentas y granizo. Los franceses André Lagache y René Léonard se hicieron con la primera edición de la historia en un trazado de 17,2 kilómetros, algo más largo que el actual, que discurría por carreteras públicas de tierra y gravilla sin asfaltar.

El 11 de junio de 1955, el día más negro de la historia del automovilismo

Más de treinta años después del nacimiento de la carrera, las 24 Horas de Le Mans ya eran una prueba consolidada. Los mejores pilotos del mundo entero corrían en La Sarthe para demostrar su valía y agrandar su legado. Sin embargo, la edición de 1955 sería recordada por algo mucho más oscuro que la fiesta automovilística que solía ser.

A las 18:28, durante los primeros compases de la carrera, el piloto británico Mike Hawthorn adelantó al Austin-Healey de Lance Macklin antes de frenar bruscamente para entrar a la calle de boxes. Para evitar chocar con Hawthorn, Macklin tuvo que dar un volantazo hacia la izquierda, sin percatarse de los coches que se aproximaban por su lado. Así, el francés Pierre Levegh, quien llegaba a 240 km/h, no pudo esquivarlo. Su Mercedes salió catapultado hacia la grada.

El desastre de Le Mans de 1955 marcó un antes y un después en la historia del deporte / Jimmy Prickett
El desastre de Le Mans de 1955 marcó un antes y un después en la historia del deporte / Jimmy Prickett

El chasis del piloto de Mercedes se incendió al caer sobre la multitud, dando lugar al accidente más grave que se recuerda en toda la historia del deporte. 84 personas, incluido el propio Levegh, perdieron la vida aquel día. Otros 120 aficionados resultaron heridos de gravedad. A pesar de la enorme tragedia, los comisarios no detuvieron la carrera, alegando que, de haberse parado, los aficionados hubieran salido en masa del circuito y taponando la entrada y salida de ambulancias del circuito.

Tras el accidente, decenas de países prohibieron las carreras automovilísticas en sus territorios, y se dio la primera revolución centrada en la seguridad en el deporte, con el objetivo de evitar tragedias como esta.

2026, la edición más competitiva de la historia

62 coches afrontan esta histórica cita, divididos en tres categorías: Hypercar, la categoría reina que lucha por la victoria general, LMP2, prototipos destinados a equipos independientes o privados, y LMGT3, coches basados en modelos de producción en serie. En cada coche competirán tres pilotos, que se turnarán a los mandos del volante durante la carrera, resultando en un total de 186 pilotos.

La edición de 2026 estará marcada por la llegada de un nuevo fabricante a la categoría Hypercar: Genesis Racing, la división de lujo de Hyundai. Los surcoreanos han llegado y besado el santo en la clasificación para la carrera, colando a sus dos GMR-001-Hypercar en el Top 10.

En esta misma clasificación los 350.000 aficionados congregados en el Circuit de la Sarthe se llevaron las manos a la cabeza tras presenciar el inesperado desplome de Ferrari, con solo un coche entre los diez primeros. La gran sorpresa la dio BMW, que heredó la pole con el coche número 15 tras una sanción de última hora al Cadillac de Jack Aitken.

Además, la categoría LMGT3 contará con la parrilla más grande de su historia. 25 coches participarán en la tercera categoría, con la mayor diversidad de marcas de su historia. La categoría estará liderada por el Aston Martin número 27, aunque tendrá que defenderse de los clásicos Corvette, Porsche y Ferrari para pelear por la victoria en su división.

El BMW número 15, que arrancará desde la pole en la categoría Hypercar / Rainier Ehrhardt
El BMW número 15, que arrancará desde la pole en la categoría Hypercar / Rainier Ehrhardt

Con 186 pilotos, 62 coches y tres categorías diferentes compartiendo pista, todo está preparado para una nueva edición de una de las carreras más legendarias del planeta. Durante veinticuatro horas, la velocidad será importante, pero no suficiente. La fiabilidad, la estrategia y la capacidad de resistir al cansancio marcarán la diferencia. Porque Le Mans no premia al más rápido durante una vuelta, sino al mejor durante un día entero. Y precisamente por eso sigue siendo la máxima carrera de resistencia del mundo.