El obispo de Málaga, sobre el sacerdote que agredió sexualmente a cuatro mujeres: "Pido perdón en nombre de la Iglesia"

El párroco de Vélez-Málaga se enfrenta a 72 años de prisión en el juicio que se celebrará este lunes
José Antonio Satué, obispo de Málaga, en una comparecencia este viernes / Samuel Saborido
José Antonio Satué, obispo de Málaga, en una comparecencia este viernes / Samuel Saborido

José Antonio Satué, obispo de Málaga, ha pedido perdón por los abusos en el seno de la Iglesia. La sección primera de la Audiencia de Málaga acogerá este lunes el juicio contra un sacerdote de Vélez-Málaga acusado de agredir sexualmente a cuatro mujeres. "Subrayar que estamos ante una situación que sigue provocando un sufrimiento muy profundo en las familias afectadas, así como dolor en parroquias, sacerdotes y feligreses que lo han vivido de cerca", ha descrito al tiempo que ha evitado dar nombres propios. También ha asegurado que se encuentran "colaborando con los tribunales para que puedan hacer justicia". 

Respecto a la actividad actual del sacerdote, el obispo ha respondido que su situación es que no puede ejercer el sacerdocio. El número de personas afectadas, a través del abogado de la diócesis malagueña, es de cuatro mujeres. Aunque ya se tenía información en agosto de 2023, no se empezó a investigar en la institución eclesiástica hasta que lo hicieron los tribunales ordinarios. "Lo habitual es esperar al civil, que tienen más medios para hacerlo", ha asegurado Satué.

Aunque se ha comprometido a reparar económicamente a las víctimas si el sacerdote es finalmente condenado, él considera que la responsabilidad civil subsidiaria de la diócesis de Málaga —que se tendrá que determinar en el juicio— no debería ser exigida porque "la diócesis no ha propiciado, ni se ha favorecido ni tampoco ha mirado para otro lado cuando se han conocido las gravísimas acusaciones". 

Agresiones sexuales grabadas en un disco duro

El párroco de Vélez-Málaga se enfrenta a 72 años de prisión por las presuntas agresiones sexuales a mujeres a las que suministraba drogas. Cuando su pareja encontró los vídeos de las agresiones en un disco duro y lo comunicó a la diócesis, fue trasladado a Yunquera. La mujer denunció los hechos en la UFAM (Unidad de Familia y Atención a la Mujer) de la Policía Nacional en Melilla —donde residían entonces— y los agentes lo detuvieron en 2023, momento en el que ingresó en prisión provisional hasta hoy. 

El obispo no ha tenido ocasión de hablar con el acusado. "Hace un mes ofrecí esa posibilidad [la de hablar] a las mujeres y al propio sacerdote y por el momento no he obtenido respuesta. Siempre voy a seguir dispuesto a escuchar, sea cual sea el resultado", ha aseverado. Ha concluido su comparecencia descartando próximas declaraciones hasta que se conozca la sentencia por una cuestión "de respeto".