40 años en el periodismo corresponsal: Pilar Bonet reflexiona sobre el nuevo orden mundial
Pilar Bonet (1952, Ibiza), periodista y corresponsal durante 40 años, ha pasado por El Periódico de Catalunya, EFE y más recientemente por EL PAÍS, realizando coberturas en Rusia. En el Aula Magna de la Facultad de Derecho de la UMA ha tenido lugar un encuentro con la periodista, acompañada de Bella Palomo, decana de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, y María Isabel Torres, vicedecana de la de Derecho. Bonet, antes de empezar con la entrevista, ha contextualizado a los asistentes acerca de la historia de la URSS.
Al ser preguntada sobre cómo había conseguido ser objetiva en su trabajo, contesta que "no hay un periodismo ruso ni de ningún tipo". Considera que "un periodista es un cronista y tiene que contar objetivamente lo que pasa". "Es coger trocitos de realidad y contarlo", reflexiona. "Había una época en la que escribir sobre Ucrania no le interesaba a nadie", apostilla. Ella concibe el periodismo como un oficio cualquiera, especialmente "como un servicio en el que se está sólo frente a una realidad que hay que interpretar". La vicedecana de la Facultad de Derecho ha calificado el libro que Bonet presenta, "Náufragos del imperio", como un "retrato maravilloso" sobre algo que no comenzó en 2022, sino en el año 2004.
Los antecedentes
Bonet relata los antecedentes de la guerra de Ucrania: "Cuando se desintegra la URSS y nace un país llamado Ucrania, las políticas de esta nación y Rusia comienzan a distanciarse. En 2004 surge el conflicto con Crimea, península ucraniana, con la Revolución Naranja. Los rusos no se sentían agusto en Crimea con las políticas ucranianas. En 2014 hay una crisis política interna, los ucranianos debían elegir si entraban en un tratado de la UE o en un tratado aduanero con Rusia. Cuando se decantaron por la opción rusa, los sectores liberales y proeuropeos se levantaron en Ucrania. Rusia aprovechó la crisis para mandar tropas disfrazadas para hacerse con el control de la península y montar un pseudorreferéndum. Ni la legislación rusa ni la ucraniana contemplaba este tipo de consultas. La invasión de 2022 no fue más que la continuación de aquello".
Los retos e incógnitas
"Hay algunos que piensan que los otros deben hablar su propio idioma. Sucede en América con los estadounidenses y también en Cataluña, con aquellos que han vivido siempre allí y no se han molestado en aprender algo de catalán", ha criticado a raíz del conflicto lingüístico que existe entre rusos y ucranianos. Bella Palomo, por su parte, ha considerado "una victoria por parte de Putin" que el conflicto esté marcando la agenda mediática de occidente. La decana se pregunta cómo se puede ejercer un buen periodismo "en un país lleno de contradicciones e injusticias". Bonet contesta que Rusia tiene un sistema de control de la información gigantesco. "Quien determina lo que es verdad o no, son ellos mismos", destaca sobre la censura rusa. "Te pueden condenar a 5 o 7 años de cárcel por lanzar bulos o criticar al ejército", añade. María Isabel Torres ha preguntado qué se hizo mal por parte de la UE en 2014. "A todo pasado, es muy fácil hablar", considera Bonet.
¿Qué motivó que fuera Moscú tu lugar de trabajo como corresponsal?, ha preguntado Bella. Bonet relata que "mientras estaba en Viena estudiando ruso, al director de EL PAÍS se le ocurrió mandar a alguien como corresponsal. Me mandaron con un contrato de tres años. Pasado un tiempo, el contrato se iba prolongando de forma casi indefinida porque allí pasaban muchas cosas. Era fascinante".
¿Rusia es verdaderamente un Estado con una constitución que se respeta?, se pregunta Torres. "La gente es bastante inerte. Una cosa es la vida real y otra cosa lo que digan los documentos, que pueden decir la verdad o no. El régimen es muy legalista y necesita que su arbitrariedad se convierta en un principio externo que sea empujado. La constitución del 93 ya estaba hecha a la medida de Putin. Se cambió en 2008 porque no permitía ser presidente más de 2 veces. El último cambio fue en plena pandemia", ha respondido Bonet. Los estudiantes han preguntado a la periodista sobre distintos asuntos relacionados con política internacional y han pedido consejo sobre cómo pueden los jóvenes periodistas afrontar los retos de la información del futuro.