Tensión en el comercio internacional: Europa y España ante los aranceles de Trump
El Presidente de Estados Unidos castiga a Europa con el aumento de hasta un 25% de los aranceles sobre la industria del metal y el aluminio
Estados Unidos ha intensificado su política proteccionista con la imposición de aranceles del 25 % sobre el aluminio y el metal europeo. Esta medida, que afectará especialmente a los países que compran petróleo a Venezuela, como España, podría perjudicar el acceso a suministros clave y frenar el crecimiento económico. Sin embargo, también abre la puerta a nuevas oportunidades comerciales para Europa. En el caso de España, la pérdida estimada asciende a 4.7 millones de euros, con sectores como la agroalimentación, la metalurgia y la industria química entre los más afectados. La Unión Europea ya estudia medidas de respuesta para mitigar el impacto de esta decisión.
Durante los primeros tres meses del año el Presidente de la Casa Blanca ha aplicado una política proteccionista que castiga principalmente a los países del continente americano, como son México o Canadá. Sin embargo, en las últimas semanas, Donald Trump ha apuntado a Europa directamente, aumentando los aranceles hasta un 25% en la industria del aluminio y el metal. Específicamente, a aquellos países que compran petróleo a Venezuela como hace España, así como a los automóviles producidos en Alemania.
Cómo puede afectar al comercio europeo
Esta política sancionadora motivada desde Estados Unidos se iniciará este 2 de abril. Tendrá repercusiones en el comercio internacional, concretamente en sus relaciones con Europa, aunque no todas serán negativas. El aumento impositivo podría “interrumpir las cadenas de suministros de muchas empresas europeas” según el Parlamento Europeo. Esto afecta principalmente al acceso de materiales considerados “clave” para este tipo de industrias. Por otro lado, la medida también puede beneficiar a las empresas de la Unión Europea, ya que aquellos países que también sufran estas barreras “dirigirán sus productos al mercado europeo”, según esta misma fuente.
La respuesta a la “incertidumbre arancelaria” por parte de las empresas privadas es más difícil de prever, aunque se espera que las inversiones se retrasen en forma de precaución, retrasando así el crecimiento económico.
A pesar de esto, el Parlamento Europeo afirma que la UE ya está en proceso de negociación comercial con “todos los países y las regiones del mundo” para ofrecer precios más bajos.
Cómo se ve afectada España
El caso de España, aunque complicado, es más favorable que el de algunos países europeos gracias a que nuestro nivel de exportación es más elevado que el de importación. Esto no quiere decir que España no se vaya a ver afectada, puesto que estas medidas supondrán una pérdida mínima de 4.7 millones de euros, lo que se traduce en un 0.27% del PIB. Según El Liberal , la industria agroalimentaria sufrirá grandes pérdidas, ya que la venta a EE.UU. supone un 53% del total de la importación, lo que suponen 2.6 millones de euros en aceite de oliva, vino y aceitunas.
Esta industria no será la única afectada. A ella se le suma la industria metalúrgica y maquinaria, así como la química y farmacéutica. Este diario estima que España invierte alrededor de 28 200 millones de euros en “petróleo crudo, gas, piezas de aviones, vacunas, sangre, antisueros, toxinas y medicamentos envasados”. Aunque el aumento del coste de estos productos en España dependerá de las medidas que la Unión Europea imponga sobre Estados Unidos.
Las medidas arancelarias suponen un ataque comercial hacia los países de la Unión Europea, que ya han amenazado con responder de igual forma a Estados Unidos. Esto no solo puede traer consecuencias a ambos continentes, ya que actualmente vivimos en un mercado internacional en el que todos los países están interconectados económica y comercialmente. Por lo que este ataque arancelario del Presidente de Estados Unidos amenaza al orden internacional, instigando el comienzo de una guerra comercial en la que no hay ganador posible.