Guía para entender las deportaciones de Trump a El Salvador
Trump ya había advertido desde su campaña electoral el objetivo de realizar deportaciones masivas. Uno de los obstáculos que tenía para realizarlo era la falta de colaboración de los países de origen. Actualmente ha conseguido la solución: El Salvador.
El pasado 16 de marzo, el Gobierno de Trump deportó a más de 200 venezolanos a El Salvador. Específicamente los envió al Centro de Confinamiento del Terrorismo abierto en 2023 por Bukele. Este suceso se repitió el lunes 31 con el encarcelamiento de otras 17 personas. Esto ha sido posible gracias a dos fenómenos: el uso de la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 y el acuerdo entre EEUU y El Salvador.
Ley de Enemigos Extranjeros de 1798
La Ley de Enemigos Extranjeros ofrece al Presidente la capacidad de arrestar y deportar a los extranjeros ciudadanos de países enemigos. Fue aprobada en 1798 y no se usaba desde la Segunda Guerra Mundial, puesto que está pensada para conflictos bélicos. Esta ley permite saltarse el juicio sobre el estado migratorio de los acusados. Trump la ha estado invocando para deportar a venezolanos sospechosos de pertenecer al Tren de Aragua, una organización criminal transnacional. Su aplicación fue bloqueada judicialmente el 15 de marzo por el juez federal James E. Boasberg, ya que EEUU no está en un conflicto bélico con Venezuela.
La primeras deportaciones se materializaron el 16 de marzo, en contra del bloqueo judicial realizado el dia anterior, porque los inmigrantes ya estaban volando hacia el Salvador. Sin embargo, se siguió ignorando este bloqueo el 31 de marzo. La justificación que da la Administración de Trump es que se realizó sobre miembros del Tren de Aragua, organización declarada peligrosa para la seguridad nacional. Además, la Casa Blanca ha pedido al Tribunal Supremo que retire la restricción. El 7 de abril, los jueces de este tribunal han levantado la suspensión cautelar del uso de esta ley, permitiendo su aplicación.
¿A dónde van los deportados?
El Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) es una cárcel inaugurada en 2023 por el gobierno de Bukele en su lucha "contra las pandillas". Amnistía Internacional ya ha denunciado recurrentemente la ausencia de derechos humanos hacia los privados de libertad del centro.
Inicialmente estaba diseñada para miembros de pandillas salvadoreñas como la Mara Salvatrucha (MS-13) y el Barrio 18. Actualmente también acoge a los venezolanos deportados de EEUU acusados de pertenecer al Tren de Aragua.
Las relaciones entre Trump y Bukele
El acuerdo alcanzado entre los gobiernos de EEUU y El Salvador se ha mencionado en las redes sociales de ambos líderes. A través de X Bukele afirma que el Cecot ahora es una “externalización del sistema penitenciario estadounidense”. También detalla el pago que se realizará por acoger los presos estadounidenses: seis millones de dólares al año. El líder lo justifica como una ayuda a sostener los gastos penitenciarios, que ascenderían a 200 millones de dólares anuales.
We have offered the United States of America the opportunity to outsource part of its prison system.
— Nayib Bukele (@nayibbukele) February 4, 2025
We are willing to take in only convicted criminals (including convicted U.S. citizens) into our mega-prison (CECOT) in exchange for a fee.
The fee would be relatively low for… pic.twitter.com/HTNwtp35Aq
Además de esta oferta, la cooperación entre las dos naciones va más allá. El pasado 26 de marzo voló la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, hasta El Salvador. En su viaje se reunió con el presidente Bukele y con el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Gustavo Villatoro. En su encuentro actualizaron la Alianza de Seguridad para el Control de Fugitivos. Con ella se garantiza que se compartan los antecedentes penales de los fugitivos entre ambos países “para que los criminales no sean liberados inadvertidamente en las comunidades estadounidenses” tal y como indica Noem en X.
En esta visita la secretaria también visitó el Cecot. Ha compartido en sus redes sociales imágenes del hacinamiento que los presos sufren, amenazando a los inmigrantes en Estados Unidos con que salgan del país si no quieren acabar en el centro.
Trump ya ha agradecido a través de Truth Social al presidente de El Salvador por “aceptar a los criminales que la corrupta Administración de Joe Biden permitió, de manera tan estúpida, entrar en nuestro país”.