ANÁLISIS POLÍTICO INTERNACIONAL

Segunda vuelta en Rumanía: un pequeño paso nacional, un gran paso europeo

Nicușor Dan, ganador de las elecciones presidenciales, protagoniza un ascenso inesperado en la segunda vuelta con prácticamente el 54 % de los votos.

El pasado 18 de mayo se celebró la segunda vuelta a las elecciones presidenciales de Rumanía, en la cual salió victorioso el candidato independiente Nicușor Dan. Este ejerce el cargo de alcalde de Bucarest desde 2020 y es fundador y ex-líder del partido político "Unión Salvar Rumanía" o "USR", que emergió como una respuesta a la profunda desafección entre las masas y los partidos tradicionales como consecuencia, entre otros factores, de los remarcables casos de corrupción que han azotado el país. En el espectro ideológico se sitúa como un político de centroderecha, liberal y proeuropeo, que ha hecho propio un discurso crítico contra la corrupción, promoviendo así una gestión más transparente, eficaz y orientada al interés público.

Sistema electoral rumano

Rumanía es una república semi-presidencialista, lo que implica que el Jefe de Estado es elegido de forma directa por sufragio universal. De cara a las elecciones presidenciales, el sistema es mayoritario a dos vueltas. En la primera de estas participan todos los candidatos y si uno obtiene más del 50% de los votos válidos es elegido directamente. No obstante, en el sistema de partidos rumano, las elecciones casi nunca se resuelven en la primera vuelta, sino que la presidencia se decantaría en una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados, como ha sido lo ocurrido en los comicios de este año. 

Así, los dos candidatos a la presidencia rumana de cara a la segunda vuelta eran el ya mencionado Nicușor Dan y el candidato de derecha radical y euroescéptico, George Simion. Las encuestas dejaban ver unos resultados sorprendentemente igualados, a pesar de los abultados resultados del candidato ultranacionalista en la primera vuelta, por lo que se ha mantenido la expectativa hasta el final del proceso electoral. Finalmente, aunque Nicușor Dan resultara ganador, Simion ha recurrido contra este alegando fraude electoral y señalando a varios países, incluidos Francia, Moldavia, Polonia y España, de interferencia externa. Sin embargo, el Tribunal Constitucional de Rumanía rechazó por unanimidad el recurso de Simion, calificando las acusaciones de infundadas y sin pruebas.

Relevancia de la segunda vuelta en el escenario internacional

En primer lugar, reflejo del sistemas semi-presidencialistas, el presidente en Rumanía tiene un papel clave en la política exterior y la defensa del país, a diferencia del Jefe de Gobierno, cuyas funciones están más orientadas a la dirección de la actividad del Gobierno y el desarrollo de políticas públicas. Además, en el escenario geopolítico actual, Rumanía desempeña una posición fundamental para la Unión Europea en el apoyo humanitario y militar a Ucrania. La aparentemente predecible victoria de Simion suponía en este sentido un pozo de incertidumbre para la Unión Europea.

No obstante, han confluido una serie de factores que han hecho posible que Nicușor Dan salga victorioso de la segunda fase electoral. Un aspecto a destacar ha sido la amplia movilización ciudadana que se produjo de cara a la segunda vuelta, sobre todo por parte de un electorado urbano y de clase media, que temen el ascenso del extremismo de derecha radical. Además, de cara a las potenciales alianzas, los partidos pro-europeos y liberales se decidieron a apoyar Dan para evitar de nuevo la victoria del candidato euroescéptico y consecuentemente el auge de la derecha radical.