MUNDIAL DE FÚTBOL 2026

España borra del campo a Francia y ya es finalista del Mundial 2026 (0-2)

Los de Luis de la Fuente dieron una exhibición de juego colectivo que se resolvió con los goles de Mikel Oyarzabal y el MVP Pedro Porro
Pedro Porro se besa el escudo en la celebración del 0-2 ante Francia
Pedro Porro se besa el escudo en la celebración del 0-2 ante Francia / Kenneth Fernández (vía Diario de Sevilla)

España ha ido de menos a más en esta Copa del Mundo. Y no había mejor día para que los de Luis de la Fuente volvieran a mostrar esa versión coral y dominadora de todas las facetas del juego que en la semifinal de un Mundial, contra la todopoderosa Francia. Era la segunda vez que España alcanzaba esta ronda en toda la historia, ya que solo lo había conseguido en 2010. En aquellas semis, el mítico cabezazo de Puyol ante Alemania nos condujo a la final de Johannesburgo donde fuimos campeones.

Como ese día, conseguimos eliminar al principal 'coco' de la Copa del Mundo. La selección anuló por completo a un cuadro galo que partía como favorito, y gracias a los goles de Oyarzabal y Pedro Porro estará en la final de la edición de 2026. Se jugará el título con la Argentina de Leo Messi o la segunda estrella contra Inglaterra, en lo que sería la reedición de la final de la Eurocopa que nos llevamos por dos goles a uno en Berlín. Ojalá que con el mismo resultado, si pasaran los británicos.

La Roja plasmó sobre el terreno de juego lo que ya había previsto De la Fuente antes del partido: que aunque Francia sea una de las mejores selecciones, España es el mejor equipo. Tras vencer a 'Les Bleus' en los dos últimos duelos directos, en 2024 (semis de la Eurocopa) y 2025 (semis de la Nations League), a España le tocaba repetirlo en el día más importante de todos. Dicen que no hay dos sin tres.

Oyarzabal igualó a Villa y Butragueño

Fabián repitió en un once sin Pedri, y junto con un Rodri que quiso recordarle al planeta del fútbol por qué tiene un Balón de Oro y un Dani Olmo que mueve el juego del equipo arriba como nadie España le ganó la batalla en el centro del campo a Francia.

Ahí estuvo la clave del partido, pero también en un Unai Simón que transmitió más seguridad que nunca en la portería y unos Cubarsí y Laporte que le dieron la noche a Kylian Mbappé y compañía. El capitán de Francia pasó casi todo el partido en fuera de juego, de manera literal o no. España volvió a no encajar, y va solo un gol en contra en siete partidos. Se dice pronto.

Quien sí vería puerta sería Mikel Oyarzabal, ese delantero que sin hacer mucho ruido acaba de igualar a Emilio Butragueño y a David Villa como máximo goleador de la Selección Española en los Mundiales al alcanzar las cinco dianas. En el que fue, además, su partido más completo, al igual que del resto del equipo, en la competición, viniendo a recibir de espaldas para darle salida fluida al balón.

Su gol llegaría desde los once metros, en una pena máxima provocada por Lamine gracias a un despiste de Lucas Digne y que el de la Real Sociedad transformaría con maestría. Maignan le adivinó las intenciones, pero Oyarzabal hizo virtud de una de sus grandes especialidades para adelantar a España en el 22'. Solamente por dejarlo de caer, Mikel ha marcado en todas las finales que ha jugado en su carrera. Así que esperemos que su racha continúe.

En el minuto 30, Saliba tuvo que retirarse lesionado del terreno de juego, y le sustituyó Lacroix. España siguió teniendo el control, y en una de las acciones combinativas de esta Copa del Mundo entre Lamine, Dani Olmo y Fabián Ruiz estuvo a punto de nacer el segundo de los nuestros, de la mano del de Los Palacios. Upamecano estuvo atento para tapar el disparo. Francia, uno de los conjuntos más goleadores del torneo, se fue al descanso sin haber tirado a puerta.

Si faltaba hablar de algo era de los laterales. Pedro Porro, que se llevó el MVP, fue el encargado de poner el 0-2 en el minuto 58. España salió del descanso para seguir al mismo nivel que lo había dejado, y llegó el premio del gol en una pared entre el futbolista del Tottenham y Dani Olmo, que le asistió con un toque de primera clase.

Porro consiguió su segundo gol en este Mundial, mientras que en la otra banda Cucurella le ganaba la partida una y otra vez a un Michael Olise desaparecido. Y con amarilla desde la primera mitad, lo que le obligó a medirse más en cada acción defensiva.

Todavía daría tiempo para que la hegemonía española en el choque se tradujera en el 0-3 de Lamine Yamal, que anotó un verdadero golazo en el 61'. Sin embargo, no subió al marcador porque el '19' estaba varios centímetros adelantado en el momento en que recibió el balón. Hubiese sido el golpe definitivo, y además poco después del 0-2.

Sea como sea, no fue necesario hurgar más en la herida. Entraron piernas frescas como Ferrán, Pedri, Merino, Nico y Llorente (por molestias de Pedro Porro), y para España fue suficiente con defenderse con el balón en los pies, que es lo que sabe hacer mejor que ningún equipo en el mundo. Exhibió tal superioridad que acabó el descuento con la posesión. Cualquiera hubiera dicho que era la selección que necesitaba remontar.

El sueño, a un paso

El partido que completó España ante Francia fue sencillamente impresionante. Faltan adjetivos para describirlo. Entrará sin duda en las listas de mejores encuentros de la selección a nivel histórico, pero ya habrá tiempo de pensar en eso. Solo queda dar las gracias a Luis de la Fuente y a estos jugadores por dejarse la piel por el escudo de La Roja, pase lo que pase. Pero queda un sueño por cumplir. Una ilusión.

Todo el país saldrá a la calle a animar este 19 de julio. A las 21h de la noche comenzará en el MetLife Stadium de Nueva York la final de la Copa del Mundo. Y puede que cuando el árbitro pite el final veamos a Rodri levantar el trofeo al cielo de Estados Unidos, como ya lo hizo Casillas en Sudáfrica 2010.

Eso significaría que la segunda estrella ha llegado. Quiénes mejor para conseguirla que los mismos que ya nos devolvieron a la cima como campeones de Europa en 2024. Vamos, España.