Una nueva imputación histórica
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, admirado por la izquierda como "el mejor expresidente", se ha convertido ya en el primer ex jefe del Ejecutivo español en ser imputado. Un hito histórico que, inequívocamente, señala a Ferraz.
Zapatero no forma parte del Gobierno, tampoco de la ejecutiva del PSOE. Tampoco tiene cargos Mariano Rajoy y si lo imputasen por corrupción los portavoces del PSOE señalarían a Alberto Núñez Feijóo. Lógico.
Ya suena en los medios afines a Ferraz eso de que una imputación no es sinónimo a una condena. Cierto. Pero la simple imputación de un expediente es histórica en un sistema judicial que ha evitado preguntarse por las identidades de "M. Rajoy" y el "Señor X".
Se suma a una imponente lista de hitos históricos: con este Gobierno se han sucedido la imputación de los dos manos derechas del presidente, la imputación de la primera dama por hasta cuatro delitos y la imputación y la condena de todo un fiscal general del Estado por revelación de secretos. Da que pensar.
Logro empatizar con quienes, desde la misma izquierda que salió gritando el "no nos representan" por el estallido de la corrupción del último gobierno del PP, saltan a hablar de 'lawfare'. Sobre todo por eso de que una persona que carece de cargo alguno en cualquier institución esté imputada por tráfico de influencias. Aunque quien influye en política no suele tener cartera de ministro, ni acta de diputado.
Con quienes no soy capaz de empatizar, y lo intento, es con quienes hablan de "sistema podrido". Es muy fácil y cómodo. Por eso intento ser como ellos. Pero el simple hecho de que un juez de la Audiencia Nacional haya podido imputar a un expresidente próximo al actual mandatario habla de la buena salud de nuestro sistema político y judicial. Aunque algunos sueñen con lo contrario para poder usarlo contra el partido gobernante.
Y como el estado de derecho funciona, Zapatero tendrá la oportunidad (y la obligación) de defenderse. También la tendrá, veremos si la aprovecha el miércoles en la sesión de control, Pedro Sánchez. No está imputado, pero se señala el rescate de su Ejecutivo a Plus Ultra y a un íntimo colaborado suyo. Otro más.
Las reacciones sobresaltadas de los dirigentes de la oposición, que hablan (desde hace tiempo ya) de "mafia" para referirse al entorno de Sánchez, quizás no se ajustan a las verdaderas dimensiones de la noticia. Tampoco el silencio de un Gobierno que vuelve a tratar de convencernos, sin éxito, de que los ex secretarios de Organización del partido, la mujer del presidente, el fiscal escogido por el presidente y el ex secretario general de su partido, gran valuarte del presidente, no guardan relación con él.